Manual del Cínico
Repita siempre que es una campaña de desprestigio, porque usted está haciendo las cosas bien.
Si usted es captado recibiendo fajos de billetes en un sobre amarillo, en ligas o en una oficina pública, si cobra el “diezmo” a sus empleados, si adjudica de manera directa contratos a sus amigos o simplemente no rinde cuentas sobre el dinero público, no se preocupe, usted podría decir que no es cierto y desviar la atención.
Si usted es un funcionario de gobierno, servidor público o representante popular y ha sido captado en actos ilegales o inmorales, le recomiendo que siga el Manual del Cínico que algunos políticos y gobernantes utilizan; no importa, incluso, que haya sido videograbado.
Uno. El primer paso es negarlo todo, aunque la evidencia esté enfrente. Usted diga que es falso.
Dos. Échele la culpa a su adversario político. Si usted es de la Cuarta Transformación, puede responsabilizar al neoliberalismo o al conservadurismo.
Tres. Repita siempre que es una campaña de desprestigio, porque usted está haciendo las cosas bien.
Cuatro. Si el video lo incrimina, usted afirme que es un montaje, que se presta a un juego perverso.
Cinco. Sostenga que lo que se ve en el video fue hace mucho tiempo.
Seis. Insista todos los días en que es víctima de una guerra sucia, de desprestigio.
Siete. Si los resultados de una auditoría pública le demuestran las irregularidades que cometió con recursos públicos o la autoridad electoral le comprueba que cobró un diezmo a sus trabajadores, busque a una figura de mucho peso dentro de la política que lo o la respalde. Esa figura pública y con poder podrá decir en una conferencia algo así: “Tiene toda mi confianza, toda, es incapaz de robarse un centavo, nada que ver con los políticos de viejo cuño”.
Ocho. Si usted es el líder moral del partido o político implicado en el escándalo, sólo declare que no ha visto los videos. También puede usar esta frase: “Están contra mí”.
Nueve. Respecto a los videos o audios, diga que espiar es ilegal; así también desvía el tema.
Diez. Subraye que los conservadores son muy ambiciosos, muy corruptos. Use esta frase: “Los desquicia el dinero”. No importa que esa respuesta no tenga nada que ver con lo que le preguntaron.
Once. Cuando ya no pueda desviar la atención y sí sea muy evidente que tomó ese dinero. Responda que ese “recurso” es para apoyar a la gente, a los más pobres. Con ese argumento se justifica todo, ya verá.
Doce. Cuando el asunto en el que está implicado crezca mediáticamente, desempolve algún expediente o investigación judicial contra el adversario político y así el nuevo escándalo tapa el suyo
Trece. Otro recurso para desviar la atención es convocar a una gran marcha o una celebración en el Zócalo con artistas populares. Verá que funciona.
Use este manual, no diga más. Sólo limítese a dar esas respuestas que no explican ni aclaran nada, pero que tampoco lo comprometen. Eso sí, desesperará a quien lo acusa y desviará la atención.
DM
Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
