Los otros datos de PISA
La escuela es también un refugio para alumnos que viven con carencias o situaciones de violencia en sus casas. Y esto lo saben y lo viven a la perfección las y los profesores de este país. Los resultados del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes PISA ...
La escuela es también un refugio para alumnos que viven con carencias o situaciones de violencia en sus casas. Y esto lo saben y lo viven a la perfección las y los profesores de este país.
Los resultados del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA) 2022 no sólo evidenciaron el rezago educativo que hemos arrastrado por muchos años en matemáticas, lectura y ciencias, sino también refleja la renuncia deliberada que el Estado y las familias hicieron por la educación, las infancias, las y los maestros.
Mi compañera periodista Laura Toribio escudriñó los resultados de la prueba y encontró, además de lo académico, que una cuarta parte de las y los estudiantes mexicanos se siente marginada en la escuela.
Estos son los otros datos de PISA: 25% de las y los estudiantes en México se siente solo en la escuela, y 26% se percibe como marginado o excluido.
Para muchos, la escuela es también un refugio para alumnos que viven con carencias o situaciones de violencia en sus casas. Y esto lo saben y lo viven a la perfección las y los profesores de este país. Y en la prueba se refleja que el apoyo al bienestar de los estudiantes fue limitado cuando sus escuelas estuvieron cerradas, durante la pandemia.
Sólo 46% de los estudiantes recibió apoyo diario a través de clases virtuales o videollamadas y únicamente a 20% de los alumnos alguien de la escuela les preguntó cómo se sentían.
Otro dato: al menos 78% de los estudiantes expresó tener un sentido de pertenencia a la escuela, superando ligeramente a la media de la OCDE de 75 por ciento. Y eso no lo está viendo ni valorando el gobierno ni la sociedad.
Es decir, para las y los alumnos la escuela es importante, forma parte de su vida cotidiana. Ahí adquieren conocimientos (no los suficientes, como ya se vio), reglas, hábitos de convivencia y valores éticos. Ahí hacen amigos y empiezan a entender cómo funciona la sociedad. En PISA, 69% manifestó tener facilidad para hacer amigos en la escuela.
¿Y luego? ¿Por qué el gobierno escatima los recursos públicos para la educación, para la formación de los docentes, para las Escuelas de Tiempo Completo? ¿Por qué los diputados secundan la asfixia presupuestal y no defienden un derecho constitucional?
En cuanto a la seguridad escolar en México, 22% de los estudiantes declaró sentirse inseguro en su trayecto a la escuela, 7% de ellos no se siente seguro en sus aulas y 11% se siente vulnerable en otros lugares de la escuela. 19% de las chicas y 17% de los chicos informaron haber sido víctimas de bullying. ¿A alguien le parece importante trabajar en este punto?
Hay otros datos: uno de cada cuatro evaluados admite distraerse diariamente en clase debido al uso del celular.
También es relevante mencionar que 31% de los directores informa escasez de maestros para cubrir todas las clases, y 18% considera que los profesores a su cargo no están suficientemente preparados.
Con relación al cierre durante la pandemia de covid-19, 36% de los estudiantes indicaron que no comprendieron las tareas enviadas por los docentes.
Save the Children —organización independiente que promueve y defiende los derechos de niñas, niños y adolescentes en varias partes del mundo—, invita a reflexionar que estar en la escuela no sólo contribuye a los logros en habilidades académicas, sino que también fomenta el desarrollo socioemocional, la identificación comunitaria y proporciona un resguardo ante la violencia. Además, alivia la carga de cuidar a otros miembros de la familia y reduce la probabilidad de involucrarse en trabajos informales o actividades delictivas.
Y las familias, la base de la sociedad, ¿qué hacemos por la educación de nuestros niños, niñas y adolescentes? ¿Cómo nos relacionamos y percibimos a las y los maestros? Está claro que garantizar una educación de calidad e invertir los recursos necesarios es una responsabilidad del Estado, porque es su obligación y le toca velar y garantizar el acceso a un derecho constitucional, pero ¿y el compromiso de los padres, madres y tutores con la formación de nuestros hijos e hijas?
La invitación es a discutir de manera pública y serena el tema educativo del país —sin descalificaciones, discursos de odio o revancha—, para lograr mejoras tangibles en el sistema escolar y el país.
