Ellas inspiran

Hay historias que no comienzan con reflectores. Empiezan en lo cotidiano, con una decisión, ante una urgencia o con una pregunta que nadie quiso hacer o responder…  

A menudo, las grietas del sistema —ésas donde se acumula el dolor y la desigualdad—, son selladas por mujeres que, en lugar de esperar una política pública que nunca llega o un presupuesto que siempre se recorta, deciden actuar y terminan por mover estructuras.

La cuarta edición de Mujeres que Inspiran Mujeres reunió y reconoció a mujeres que no necesariamente comparten origen, profesión o trayectoria, pero sí la decisión de actuar. 

La noche del jueves 23 de abril, en la Hacienda de los Morales, estuvieron quienes trabajan con infancias expuestas a la violencia digital, abren espacios seguros desde una cancha de futbol, acompañan procesos dentro del sistema penitenciario, o empujan cambios desde la empresa, las finanzas, la ciencia, el arte o la salud. 

Ahí está el trabajo de Mercedes y Maite Llamas en el Centro Restart, enfrentando un fenómeno que preferimos ignorar: la orfandad digital y la vulnerabilidad de las infancias expuestas a la violencia en línea. 

Mientras las instituciones se pierden en burocracias, ellas actúan donde más duele… Perla Acosta y Nallely Arenas, con Cancha Violeta, nos recuerdan que el tejido social se restaura desde la comunidad, usando el deporte no como pasatiempo, sino como un escudo ante la violencia en entornos tan complejos como Ecatepec. 

Quienes trabajan en reinserción social no esperan a que el sistema cambie, lo empujan desde dentro. Saskia Niño de Rivera, a través de Reinserta, ha demostrado que hablar de las infancias en contacto con la violencia no es una opción, sino una urgencia estructural. Lo mismo ocurre con voces como las de María Elena Torruco, quien dignifica la memoria desde la gastronomía y convierte la mesa en un espacio de encuentro y comunión; o Sissi Cancino que transforma la maternidad en una red de formación y acompañamiento.

Es curioso cómo cuestionamos la eficacia de los liderazgos cuando no tienen un sello institucional. Pero, ¿quién incide más en la salud femenina, aquél que firma decretos y no da seguimiento o quien, como Areli Díaz, transforma la educación médica y el acceso a la información para miles de pacientes? ¿Quién reconfigura la responsabilidad empresarial, aquél que sólo cumple con el compliance o quien, como Catherine Reuben, articula políticas reales de sostenibilidad e impacto social?

La artista Eva Vale, al construir desde la identidad y la libertad, nos recuerda que el arte también es una forma de protesta y de memoria. El liderazgo corporativo, representado por figuras como Stella Li o Tamara Caballero, nos enseña que la visión estratégica no está peleada con el compromiso de abrir caminos para otras.

En #MQIM se ha reconocido a madres buscadoras, mujeres que visibilizan la discapacidad, a quienes acompañan a niñas, a mujeres privadas de la libertad. Se ha puesto atención en científicas, empresarias, deportistas, activistas, no como categorías aisladas, sino como parte de una misma conversación: la de los derechos. 

Las ediciones anteriores marcaron una ruta: visibilizar liderazgos diversos, abrir la conversación y poner en el centro la sororidad como motor de cambio, pero también evidenciar que en el liderazgo femenino no hay una sola forma de incidir.

Hay un hilo común, la experiencia convertida en herramienta, porque cuando una mujer abre camino, no lo hace en solitario. Lo que estas historias muestran es que el cambio social no ocurre en abstracto. Se construye en red y, sí, también con resistencia. 

Documentar lo que sí está ocurriendo es, quizá, la mayor aportación de Mujeres que Inspiran Mujeres. No para idealizarlo, para entenderlo, porque si algo queda claro es que el liderazgo femenino en México es una tendencia y avanza, a veces, más rápido que las instituciones.

#MQIM da un paso a la evolución para convertirse en una plataforma, porque además del gran evento de premiación, publicamos un suplemento editorial —que puede consultarlo en la página web de Excélsior— con las historias de las galardonadas; además tendremos una temporada de podcasts y encuentros temáticos para seguir inspirando. 

DM

A Fernanda Familiar, Yuriria Sierra, Crystal Mendivil, Mónica Noguera, Laura Toribio, Olegario Vázquez Aldir, Ernesto Rivera, Ignacio Anaya y Pascal Beltrán del Río un agradecimiento profundo por respaldar esta iniciativa, ser cómplices y aliados.

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