Incómodos

Tiempos de oscuridad para los medios. ¿Tendenciosos, conservadores, por qué? “Si vivimos en un mundo en el que el gobierno puede decirnos lo que podemos y no podemos publicar, entonces el Washington Post como lo conocemos ya ha dejado de existir… La prensa sirve a ...

Tiempos de oscuridad para los medios. ¿Tendenciosos, conservadores, por qué?

“Si vivimos en un mundo en el que el gobierno puede decirnos lo que podemos y no podemos publicar, entonces el Washington Post como lo conocemos ya ha dejado de existir… La prensa sirve a los gobernados, no a los gobernantes”.

Son frases de The Post (Los archivos del Pentágono), la película producida y dirigida por Steven Spielberg, que relata el trabajo y oficio de los periodistas de The Washington Post y The New York Times, quienes publicaron documentos del Pentágono que revelaba los secretos y las decisiones del gobierno de Estados Unidos sobre la guerra de Vietnam.

La cinta está basada en hechos reales. En 1971, esos diarios decidieron enfrentar las amenazas del entonces presidente Nixon y librar una batalla legal ante el Tribunal Supremo, para defender la libertad de expresión y el derecho a la información.

“—¿Crees que Nixon va a ser civilizado? Trata de censurar al New York Times.

“—Si no publicamos (The Post) parecerá que tuvimos miedo. Perderemos. El país perderá. Nixon ganará ésta y la siguiente, porque estábamos asustados. La única forma de hacer valer el derecho a publicar es publicando”.

Katharine Graham, primera mujer editora del Post, y el director Benjamin Bradlee decidieron apoyar al The New York Times y enfrentar la administración de Nixon.

Eran tiempos oscuros para la prensa en ese país.

En 1972, los reporteros Carl Bernstein y Bob Woodward colocaron en primera plana del The Washington Post el caso Watergate, que provocó la dimisión de Nixon, la única en la historia de un presidente de Estados Unidos.

Su primera nota periodística daba cuenta de la detención de cinco personas que habían entrado de manera ilegal al cuartel general del Partido Demócrata el 17 de junio de 1972, ubicado en el edificio Watergate, en Washington D.C. Fueron sorprendidos mientras hojeaban archivos e intentaban colocar micrófonos e instrumentos de escucha y espionaje. Eran financiados por el Comité de Reelección del presidente Nixon.

Las investigaciones de los periodistas se adelantaban a las pesquisas judiciales y del Senado, gracias a las revelaciones de su fuente: Garganta profunda. Las primicias colocaron al periódico bajo el asedio y presión del gobierno.

Sí, el periodismo es muy incómodo y molesto para quienes son exhibidos con los hechos, con los datos, con los testimonios. ¿Recuerdan la investigación del equipo de periodistas del Boston Globe, llamada Spotlight? Ellos destaparon el escándalo de abuso sexual a niños en la Iglesia Católica de Massachusetts entre los años 2001 y 2003.

El trabajo periodístico logró la renuncia del arzobispo de Boston, Bernard Law y los reporteros fueron galardonados con el Premio Pulitzer (2003). Esa investigación se replicó en diversas redacciones de medios impresos y electrónicos del mundo —incluido México— logrando demostrar la pederastia en la Iglesia Católica. El Vaticano ya no pudo permanecer omiso y hoy castiga y condena esa conducta delictiva.

“La Iglesia es una institución… Tratarán de silenciar a cualquiera que diga algo. Estoy seguro que irán detrás de ti y de tu equipo, muy pronto…” Una de las frases de En primera plana (Spotlight), que en 2015 ganó el Oscar a la mejor película, dirigida por Thomas McCarthy.

Tiempos de oscuridad para los medios. ¿Tendenciosos, conservadores, por qué? ¿Por registrar y mostrar los sucesos, lo que afecta o atañe a una comunidad, a una región, al país? ¿Por informar, por investigar, por publicar?

A la periodista Oriana Fallaci —corresponsal de guerra y conflictos sociales— la llamaban la reportera insolente, turbulenta, incómoda, porque ella decía que había que colocarse frente al poder, jamás a su lado.

Vicente Leñero consideraba que el periodismo no estaba llamado a resolver las crisis, sino a decirlas, “a registrar su peso, a gritar qué se esconde, qué se oculta o simula…”.

“El periodismo es una pasión insaciable que sólo puede digerirse y humanizarse por su confrontación descarnada con la realidad… Es tener el privilegio de cambiar algo todos los días”, pensaba Gabriel García Márquez.

Los medios y los periodistas incomodan cuando se publica algo que se quiere ocultar o como cuando se le dice la verdad a alguien que no la quiere escuchar. En estos tiempos convulsos, se impone la claridad en el oficio periodístico.

DM

Todos tenemos derecho a regresar a casa “con bien” —como se dice en la intimidad de los hogares mexicanos—, a que nos esperen y nos reciban... Después de una jornada laboral pesada, la recompensa siempre es llegar a casa... 26 mexicanas y mexicanos no pudieron reunirse con sus familias la noche del 3 de mayo. Una cadena de negligencias, omisión y corrupción les cortó esa posibilidad. Mis condolencias y abrazos para las familias, en especial a las madres que perdieron a sus hijas e hijos. Que la justicia llegue.

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