Contención migratoria

Luego de la reunión de los presidentes Joe Biden y Andrés Manuel López Obrador, en el marco de la APEC, el gobierno de México recibió el agradecimiento de la Casa Blanca por las “efectivas operaciones de contención” migratoria que realizan autoridades de nuestro ...

Luego de la reunión de los presidentes Joe Biden y Andrés Manuel López Obrador, en el marco de la APEC, el gobierno de México recibió el agradecimiento de la Casa Blanca por las “efectivas operaciones de contención” migratoria que realizan autoridades de nuestro país, con el despliegue de 32 mil 150 elementos federales, según el último informe oficial de México.

Sin embargo, siempre hay un lado B de la historia…

El colectivo de Monitoreo–Frontera Sur, en colaboración con la Red Todos los Derechos para Todas, Todos y Todes (Red TDT), el Grupo de Trabajo sobre Política Migratoria (GTPM), Alianza Americas, Ayuda en Acción de México y HIAS México, realizaron una misión de observación de Derechos Humanos en Tenosique, Tabasco, con el objetivo de documentar y visibilizar la situación de las personas migrantes y con necesidades de protección internacional en el corredor migratorio selva en Guatemala, Tabasco y Chiapas. A partir de ello identificaron lo siguiente:

“La militarización de esta región del país tiene una estrecha relación no sólo con la contención de la migración, sino también con la instalación y operación de megaproyectos, como el llamado Tren Maya.

“En la ruta migratoria El Ceibo-Tenosique-Villahermosa existen nueve retenes. En éstos hay presencia de elementos del Ejército, Guardia Nacional y agentes del Instituto Nacional de Migración. Se anuncian como ‘espacios de rescate humanitario’, eufemismo que busca ocultar las acciones de detención, intimidación, criminalización y violencia que se cometen de manera constante en contra de las personas migrantes en estos puntos de control migratorio. Asimismo, las autoridades impiden que las personas utilicen transporte público o privado para trasladarse por las rutas migratorias, obligándoles a caminar hasta Villahermosa”.

En el informe, este colectivo denuncia que se utilizan estereotipos étnicos o raciales para detener a las personas y eso obliga a los migrantes a utilizar rutas controladas por grupos criminales, donde son víctimas de delitos como robos, extorsiones, secuestros y agresiones físicas.

“Los procedimientos de acceso al derecho a la protección internacional están deliberadamente burocratizados por las autoridades para dilatarlos al máximo y orillar a las personas a desistir de ellos. El INM se niega recurrentemente a recibir las solicitudes de refugio de las personas que se presentan en el puesto fronterizo de El Ceibo; cuando las personas son acompañadas por organizaciones, hacen más lentos los procesos, los amenazan con llevarlos por largos periodos a detención; e incluso, una vez que las solicitudes son admitidas y las personas llevadas al Centro de Asistencia Social (CAS), les aconsejan no recibir la asesoría legal de las organizaciones”, denuncian los observadores.

Otra realidad de la estrategia de contención, tan aplaudida por Estados Unidos, es la separación familiar, una práctica constante que lleva a las mujeres y niños al CAS de Tenosique, mientras que a los hombres los trasladan a la Estación Migratoria de Villahermosa.

“Aunado a ello, y a pesar de lo establecido en la Ley de Migración sobre la prohibición para detener a niñas, niños, adolescentes y sus familias, se identificó que el CAS de Tenosique opera como un centro de detención”.

Las personas que son detenidas en diferentes puntos del centro y norte de México, son trasladadas a la Estación Migratoria de Villahermosa, Tabasco, y puestas en libertad con un oficio de salida para que abandonen el territorio mexicano por la frontera sur. Estrategia que tiene muy contento a Biden, porque las acciones de repatriación de personas que entran de manera ilegal a ambos países, “son fundamentales para disuadir la migración irregular hacia nuestra frontera compartida”, según el comunicado del viernes de la Casa Blanca.

Son las personas defensoras de derechos humanos y organizaciones de la sociedad civil, en especial los albergues, quienes están proveyendo atención humanitaria, médica, asesoría y acompañamiento jurídico y psicosocial.

Mientras el gobierno de la 4T recibe el aplauso estadunidense por contener migrantes, son las organizaciones las que cubren las obligaciones del Estado omiso.

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