¿Cómplices? (parte 2)

• Si los médicos cubanos no regresan a su país son señalados por el Ministerio del Interior y el Estado como “desertores” y separados de sus hijos y familia.

 Cuando llegó el primer grupo de médicos cubanos a Nayarit, un reportero de Televisión Cubana —empresa estatal controlada y administrada por el Instituto Cubano de Radio y Televisión—, le preguntó a un pediatra cómo se sentía en esta “misión”. Esta fue su respuesta: “Contento desde el punto de vista profesional, un poco triste por la familia que uno deja atrás, pero es una tarea que nos está dando la Revolución y que vamos a llevar adelante con toda la positividad”, dijo el pediatra Yuri Betancourt. 

 En mi Mensaje Directo del domingo pasado documenté que los profesionales cubanos son obligados a trabajar para el Estado y sus empresas, así como para otras naciones y empresas multinacionales bajo contratos de los que no poseen copia ni pueden negociar y son sometidos a condiciones de esclavitud. 

 Si en algún momento dejan de trabajar o no regresan a Cuba se declara oficialmente el “abandono de misión”, son señalados por el Ministerio del Interior y el Estado como “desertores” y separados de sus hijos y familia. 

 Retomo el tema porque Maria C. Werlau, directora ejecutiva de la organización Free Society Project/Archivo Cuba, me hizo llegar una copia de una carta que envió a los secretarios Jorge Alcocer, de Salud, y a Luisa María Alcalde, del Trabajo, en la que los invitan a revisar una iniciativa que permitiría al gobierno de México contratar médicos cubanos de manera directa y así evitar la explotación del personal que hace el Estado cubano. 

Archivo Cuba, organización sin fines de lucro con sede en Estados Unidos, coordina esa iniciativa con la agrupación cívica No Somos Desertores, que promueve la unificación familiar y la libertad de movimiento de los profesionales cubanos. 

Al día de hoy no ha habido respuesta a la carta que fue enviada el 30 de mayo de 2022 y en la que les explicaban la iniciativa: 

“Tenemos contacto con más de 400 médicos titulados en Cuba que están dispuestos a trabajar en el exterior de forma inmediata (...) 178 son residentes de Cuba, los demás han emigrado en años recientes, entre ellos siete que residen en México. 72 tienen especialidades que incluyen la medicina de emergencia o intensiva, neumología, anestesiología, epidemiología, cirugía, ortopedia, pediatría, ginecología-obstetricia y varias más; los demás son médicos generales o de familia”. 

La organización plantea en su escrito que los títulos de 314 médicos han sido certificados por el gobierno de Cuba al enviarlos como parte de brigadas médicas internacionales y, si el gobierno de México quisiera ayudarlos podría hacerlo pidiendo a las autoridades cubanas la certificación de los títulos de todos los que deseen prestar servicios aquí. 

 “De considerarse necesario reforzar el sistema sanitario en cualquier parte de su país, contratar a los profesionales cubanos directamente sería una solución práctica y humanitaria. Su gobierno evadiría participar en la explotación del personal cubano médico que caracteriza a las brigadas médicas internacionalistas exportadas por entidades del Estado cubano. Las violaciones están bien documentadas con el testimonio de muchos partícipes en dichas misiones y constituyen tráfico de personas, en abierta violación del derecho internacional y de las legislaciones internas de los países que lo proscriben”. 

 Archivo Cuba explica en la carta que las brigadas médicas mediadas por el Estado cubano suponen un gasto muy elevado, pues aparte de los altos pagos a la entidad cubana —cuyo monto no se ha hecho público—, México debe asumir el costo de las tres cuartas partes del hospedaje, alimentación, transportes internacionales de los médicos, así como contratación obligatoria de personal administrativo y de vigilancia traído desde Cuba. 

Dichos recursos, sugiere la ONG, podrían destinarse a crear incentivos que atraigan médicos a zonas desprovistas de atención y a otras necesidades más imperiosas de la población mexicana. 

“Varios médicos cubanos que prestaron servicios en su país durante la pandemia nos han informado que recibieron como única compensación alrededor de 600 dólares por los primeros tres meses y 500 dólares por los dos meses siguientes, lo que equivale a alrededor 10 dólares por día de trabajo. Sólo los que regresaron a Cuba, la gran mayoría, recibieron un pequeñísimo bono. Esos exiguos salarios no guardan proporción con los muchos millones de dólares que se pagaron a Cuba desde el Estado federal y/o instancias estatales por la brigada médica de emergencia”, dice la carta. 

Y a pesar de que expresaron su disposición de coordinar con el gobierno mexicano todos los detalles necesarios para poder ofrecer a México el talento y de los médicos cubanos libres, la directora ejecutiva de la organización Free Society Project/Archivo Cuba no recibió ninguna respuesta. 

El Presidente de México declaró el pasado 23 de julio que tomó la decisión de que contrataran médicos especialistas del extranjero, “porque la salud no tiene que ver con ideologías, tiene que ver con los derechos humanos...” Y entonces, ¿por qué somos cómplices del atropello a los derechos humanos de los profesionales cubanos? 

MD 

Querido lector tomaré vacaciones. Es importante tomar distancia para reflexionar sobre los acontecimientos en nuestro país, sobre todo cuando la violencia del crimen organizado amenaza a todos y las autoridades protegen con abrazos. Nos leemos el 4 de septiembre. Disfruten a su familia. 

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