Amor es…
Una forma de ir calentando los ánimos con miras al 14 de febrero es hacer nuestra propia colección de estampas para ilustrar episodios de la vida nacional en los que sus personajes no han hecho gala de brillantez cerebral.

Fabiola Guarneros Saavedra
Mensaje directo
¿Recuerda aquellas estampitas de “Amor es...” con las caricaturas de una parejita de niños cuyas expresiones ilustraban una serie de frases que definían aquel sentimiento?
Fue una tira cómica que se popularizó en Inglaterra en 1970, creada a partir de los mensajes cariñosos que una chica llamada Kim Casali le envió a Roberto, su prometido. México no fue ajeno a la fiebre mundial que desataron esos muñequitos y aquí también circularon álbumes y cromos que se volvieron objeto de colección.
Cuarenta años después de la irrupción de estos simpáticos personajes, no parece haber mucho afecto en el ambiente. Por eso, una forma de ir calentando los ánimos con miras al próximo 14 de febrero es hacer nuestra propia colección de estampas para ilustrar episodios de la vida nacional en los que sus personajes no han hecho gala de brillantez cerebral. Pero eso sí, son todo corazón:
-Amor es... unidad. O lo que es lo mismo, decirle que sí al candidato único designado con el cariñoso movimiento de un dedo. Con candidaturas de ese tipo, piensan en el PRI, nada de pleitos ni rencores ni envidias. Basta que todos los que aspiren a una gubernatura se reúnan con el líder nacional del tricolor para salir contentos y convencidos de cerrar filas con cada uno de los precandidatos ungidos. Léase con la canción “Amor eterno, inolvidable” de fondo.
-Amor es... reconciliación. Un tranvía llamado deseo: Marcelo Ebrard fue colocado en el banquillo de los acusados por no haber dado un buen uso a 45 mil millones de pesos de recursos públicos invertidos en la Línea 12 del Metro, que ya a estas alturas no sabemos cuándo volverá a funcionar de nuevo. Lo lógico es que en el partido que lo llevó a la jefatura de gobierno no quieran verlo ni en pintura. Y, sin embargo, ahí está la posibilidad de que una plurinominal (con el fuero que eso implica) rescate al exfuncionario de su caída. Se cumpla o no esta previsión, no cabe duda de que donde hubo fuego...
-Amor es... ser Patriota. Justo como Felipe Calderón, que acompañado de su esposa Margarita Zavala y la CEO de PepsiCo, Indra Nooyi, luce una imponente casaca de Nueva Inglaterra, campeón del Superbowl, al tuitear su asistencia a la final de la NFL celebrada en Arizona. Ya que el expresidente se jactó de estar con el ganador, hubiera sido bueno que de manera cariñosa hubiera asesorado a su frustrado delfín Ernesto Cordero, a quien no sólo cacharon faltando a su obligación de asistir a la apertura de sesiones del periodo ordinario del Congreso, sino que para colmo fue captado con una cachucha de los fracasados Halcones Marinos. Con esos amigos… no necesita a Madero.
-Amor es... marcar territorio. En la guerra y en el amor, todo se vale. Y si lo que está en juego es un manjar como la delegación Iztapalapa, con un millón 300 mil electores y un presupuesto de más de tres mil 600 millones de pesos, no importa sacar raja política de las rupturas dentro del partido que gobierna y de las acusaciones de corrupción contra el exdelegado Jesús Valencia. ¿A quién dará su amor la joya más preciada de la grilla electoral capitalina? ¿Dará el sí a alguna de las tribus perredistas? ¿Será el bastión de una nueva fuerza Morena? ¿Logrará el PRI hacer mal tercio? Cualquiera que gane, menuda dote le espera.
-Amor es... pelear. Luchar por la “educación”, aunque para ello tengan que golpear y tomar de rehenes a integrantes de su mismo gremio. Expertos en el arte del amor apache, los maestros de las secciones 22 y 59 en Oaxaca dirimieron el pasado miércoles sus diferencias a punta de golpes, jaloneos y corretizas. ¿Será que ensayaron el escarceo amoroso para estar a tono con las 50 sombras de Grey? Por lo pronto, es poco probable que celebren regalándole a sus alumnos paletitas de caramelo.
-Amor es... arrojo. Con el romántico ideal de lograr un mundo mejor, decenas de ciudadanos se han aventurado a estrenar la figura de candidato independiente. Como caballeros en pos del amor de una doncella, se lanzaron con sus propios recursos a la colecta de firmas entre sus semejantes para acreditar que ellos “no son como los demás”. Amor al arte, amor del bueno. ¿Conquistarán a una ciudadanía harta de promesas? ¿Vivirán el “felices para siempre”? ¿O serán del amor ave de paso?
-Amor es… interés. Lo que significa evitar el “conflicto de…”, por supuesto.
Twitter: @Fabiguarneros