Votación suiza

Poco a poco se está abriendo en el mundo la posibilidad de la implantación del Ingreso Ciudadano Universal ICU o renta básica universal, como se conoce en otros países de habla española. La discusión ha pasado de ser un asunto digamos filosófico o utópico a un tema ...

Poco a poco se está abriendo en el mundo la posibilidad de la implantación del Ingreso Ciudadano Universal (ICU) o renta básica universal, como se conoce en otros países de habla española. La discusión ha pasado de ser un asunto digamos filosófico o utópico a un tema de actualidad, dadas las condiciones materiales de millones de personas.

Incluso está teniendo una gran difusión y análisis en varios congresos europeos, destacándose el caso suizo, donde el día de mañana se realizará una votación para su implantación; en uno de los países más ricos del mundo y en el que supuestamente todos viven de manera aceptable, aunque por lo visto no es así.

De acuerdo con la Constitución de ese país, para llegar a esta votación los promotores tuvieron que juntar más de cien mil firmas y lograron 126 mil, lo cual ha obligado al gobierno a llevar a cabo un referéndum para aceptar o rechazar la propuesta.

Ésta consiste en otorgar a todos los habitantes de ese pequeño país la cantidad de dos mil 500 francos suizos a los adultos y 625 francos suizos a los menores de edad. Al tipo de cambio de ayer, estamos hablando de 46 mil 966 y 11 mil 737 pesos respectivamente.

Entre las consideraciones que hizo el grupo promotor se encuentra una fundamental que textualmente dice: “Deberá permitir al conjunto de la población tener una existencia digna y poder participar en la vida pública”. Si la propuesta es aceptada, antes de que acabe este año todo suizo recibirá esa cantidad y sin ninguna condición. Según los promotores, esto permitirá hacer frente al estrés que significa el riesgo de perder el empleo o no conseguir otro y simplificará de manera radical el estado de

bienestar, suprimiendo montañas de papeleo –léase padrones y padrones–, y burocracia.

Lo destacado de este intento suizo por llegar a tener el ICU es que en sus inicios no ha sido promovido por ningún partido sino, más bien, por grupos de diferente ideología: liberales de izquierda o de derecha, socialdemócratas e incluso empresarios que ven en ello una posibilidad de reducir la crispación social. La recolección de firmas inició en el año 2012, es decir, hace cuatro años, y nadie los tomaba en cuenta, hasta que el año pasado y, según creo, debido a las condiciones económicas de toda Europa, llegaron a tener el número necesario de firmas.

En la discusión ha salido a la palestra que el origen del ICU se remonta a varios siglos atrás y lo más sorprendente es que de una forma u otra lo han defendido liberales, cristianos, marxistas, socialdemócratas, etcétera, haciendo de la propuesta una definición ideológica bastante compleja y difícil de encasillar.

Así, tenemos que Thomas Paine, cercano a los girondinos de la Revolución Francesa en 1795, propulsó la creación de un fondo para darle a los campesinos un ingreso monetario, a título de indemnización, por las condiciones paupérrimas en que vivían. Marx, en los famosos “Grundrisse”, habló de un ingreso social universal que debería ser repartido en virtud de la riqueza socialmente producida y no del trabajo individual realizado. Destacados neoliberales, como Milton Friedman y Friedrich Hayek, también hablaron de ella, y éste último, por ejemplo, dijo que un ingreso mínimo no era solamente una protección legítima contra el riesgo común de todos, sino un elemento necesario de lo que él llamaba la Gran Sociedad, que tiene responsabilidad frente a los pertenecientes a la comunidad donde han nacido.

Los promotores del voto de mañana en Suiza están conscientes de que la propuesta no ganará. Sin embargo, están contentos de haber llegado a este paso y seguramente en pocos años se presentará de nuevo y entonces sí obtendrá la mayoría. Ponen de ejemplo que en ese país la primera huelga que hubo para obtener la jubilación fue en el año 1918, la cual no fue aprobada, sino hasta 30 años más tarde, y creen que en este caso la espera será mucho menor.

Ojalá, por los suizos y por el resto de los países, ya que con este paso se afirma la idea de que tarde o temprano habrá ICU en todo el mundo.

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