Leyes para los días
El cambio es la ley, enaltece a las personas, cuyo trabajo influye en ti para tener modelos, con una aceptación de lo que eres y como eres.
Los libros impresos por su contenido, aspecto y textura siguen siendo de las mejores herramientas para adentrarse al conocimiento, hoy les platico que recibí de un personaje como es el doctor Ramiro López Elizalde, un libro de Robert Greene, titulado Las leyes para todos los días, el que por su secuencia didáctica y recopilación de información me recuerda, al que realizara Og Mandino (1923-1996), titulado La Universidad del éxito; texto que destaca la reflexión de que los humanos hemos dependido de nuestra conexión con la realidad para sobrevivir y, en su caso, triunfar; es decir, que nuestros antepasados tuvieron que ser sumamente sensibles a su entorno y percibir los cambios en el clima y la presencia de depredadores, de saber dónde había opciones de encontrar alimentos, de estar alertas y pensar en lo que sucedía y lo que esos escenarios trataban de decir. En este sentido, hemos evolucionando y nuestro cerebro puede detectar peligros, por lo que en un mundo presente, en ocasiones, no estamos conectados con la realidad.
En este libro hay una guía para tomar decisiones, para transformarte en un ser realista, ver a la gente y a los acontecimientos como oportunidades en tu entorno social, para tomar decisiones en donde tu persistencia y la intensidad de tu deseo de aprender que los fracasos, los errores y los conflictos suelen ser la mejor educación, y como la verdadera creatividad y la maestría surgen de ese tipo de experiencias; se alude a que a veces hay decisiones profesionales que nos llevan al agotamiento emocional, al desencanto y, a callejones sin salida, por lo que las motivaciones deben de partir del reconocimiento que somos seres humanos imperfectos, y esto nos debe de llevar a tener una mayor empatía y aceptación hacia la gente, y así cambiar patrones negativos; el libro en comento trata de ayudar a desarrollar el hábito esencial de ver las cosas tal cual son.
Todos nacemos únicos, esta unicidad está marcada genéticamente en nuestro ADN (ácido desoxirribonucleico), somos un fenómeno que ocurre una sola vez en el universo, desde la infancia tenemos inclinaciones primarias que nos empujan a vivir ciertas experiencias y nos alejan de otras, de tal suerte que, por ejemplo, la descripción de vida de Robert Greene, involucra que desde muy niño sabía que quería ser escritor, pero para reencontrarse con esa vocación pasaron más de tres décadas, tuvo más de 60 trabajos y momentos de angustia y depresión hambriento de experiencias, la lección para él llegó a través de un largo tiempo, con muchos giros, no obstante, su existencia cambió para siempre en el momento que abrazó la tarea de su vida.
La descripción de las leyes para todos los días recurre a recomendaciones, tales como redescubrir tu llamado para saber tu tarea de vida, en donde deberás de hacer en la actualidad algo que te encantaba hacer de niño, reconectándote con tus voces de impulso, entre muchas otras reflexiones está el evitar tener metas y sueños rígidos, el cambio es la ley, enaltece a las personas, cuyo trabajo influye en ti para tener modelos, con una aceptación de lo que eres y como eres, hacer lo que te hace sentir más vivo, este contexto sugiere que si estás en el camino falso, lo abandones, que encuentres energía en la rebelión, hacer preguntas como ¿en qué trabajarías si nadie estuviera mirando? o ¿si el dinero no fuera importante?
Recomienda ver tu carrera o vocación como un viaje con muchas curvas, más que en línea recta, saber a fondo quién eres, tu singularidad terminará siendo la fuente de todo poder.
