Una nueva colaboración público-privada en el sector eléctrico
Una nueva colaboración público-privada en el sector eléctrico
Por: Abraham Zamora *
México se ha convertido en uno de los principales destinos para las inversiones extranjeras en el continente gracias al fenómeno de la relocalización de cadenas de suministro o nearshoring. El Consejo de Empresas Globales estima que este fenómeno puede aumentar la inversión extranjera directa en 50 mil millones de dólares adicionales, promover la creación de hasta 4 millones de nuevos empleos e incrementar las exportaciones del país en 35 mil millones de dólares adicionales.
Las empresas que buscan reubicarse en México requieren acceso a electricidad más limpia, confiable y a precios competitivos. Atender esta demanda adicional implica inversiones importantes en infraestructura energética, que nos permitan aprovechar al máximo nuestros recursos energéticos. Estimamos que el sistema eléctrico requiere inversiones por 8 mil millones de dólares anuales durante los próximos 15 años para cubrir las necesidades inmediatas del país.
El monto de inversión que necesita el país para financiar el desarrollo de nueva infraestructura energética implica acordar una nueva colaboración público-privada. De acuerdo con el marco legal vigente, la transmisión y distribución son sectores reservados exclusivamente para el Estado. En este contexto debemos generar un diálogo nacional sobre cómo el sector privado puede aportar a las prioridades del Estado mexicano, como rector del sector energético, y así generar las condiciones necesarias para que México pueda aprovechar al máximo el fenómeno de nearshoring.
Algunos temas en los que se debe enfocar esta conversación son contar con una política energética que defina dónde y cómo pueden participar los privados en el sector, que establezca las prioridades de inversión de largo plazo, que determine qué recursos energéticos utilizaremos y cómo financiaremos su aprovechamiento. Lo anterior debe reflejarse en un marco regulatorio adecuado, eficiente y predecible, capaz de incentivar inversiones productivas de largo plazo, así como la innovación tecnológica que nos permita contar con una matriz energética más limpia y confiable.
En la Asociación Mexicana de Energía debatimos estos temas constantemente, motivados por un objetivo común entre nuestros asociados, que es promover el desarrollo de un sector eléctrico que beneficie a México y contribuya a avanzar hacia la transición energética.
*Presidente de la Asociación Mexicana de Energía
