No Kings Day: polarización y violencia política

Por Fadlala Akabani Por tercera ocasión No Kings Day desde su llegada al poder, en enero de 2025, el pueblo de las principales ciudades en Estados Unidos, el sábado 18 de octubre de 2025, se ha manifestado en contra de la administración de Donald Trump. El magnate que se ...

Por Fadlala Akabani

Por tercera ocasión (No Kings Day) desde su llegada al poder, en enero de 2025, el pueblo de las principales ciudades en Estados Unidos, el sábado 18 de octubre de 2025, se ha manifestado en contra de la administración de Donald Trump. El magnate que se hizo con el control de la Casa Blanca incumpliendo la plataforma ideológico-pragmática de sus bases electorales (MAGA) y bloqueando la concreción de su anhelo personal, adquirir trascendencia histórica en la política global como un pacificador en tiempos convulsos.

Como respuesta digital del magnate y su entorno fueron publicados videos generados con inteligencia artificial, en uno, Trump está siendo investido como monarca y legisladores demócratas, como Nancy Pelosi, aparecen arrodillándose ante “su majestad”; este contenido fue posteado desde la cuenta del vicepresidente James David Vance en la red social Bluesky.

Con un tono más escatológico, otro video mostraba a Trump pilotando un avión de combate de la FA rotulado con la leyenda: King Trump (Rey Trump en español), desde el cual rocía un líquido espeso de color marrón (presumiblemente excremento) sobre los manifestantes del No Kings Day y fue compartido a través de la cuenta de Trump en Truth Social, red social propiedad del presidente norteamericano.

Trump sucumbe ante los intereses del lobby AIPAC, mientras pierde apoyos al interior del movimiento MAGA. Asimismo, el país se encuentra cada vez más radicalizado y polarizado en extremos, que si bien al exterior resultan ser lo mismo, por ejemplo, el incondicional apoyo de EU al Estado terrorista y genocida de Israel; en el interior de Estados Unidos representan diferencias profundas de fondo y forma, en lo que pareciera ser el escenario idóneo para un conflicto armado, es decir, una guerra civil.

Políticos del Partido Republicano acusan a los demócratas de marxistas y proterroristas (por su apoyo en las protestas contra el genocidio sionista en Palestina); sus pares en el Partido Demócrata, como Bernie Sanders en el marco de las protestas del No Kings Day, acusan a la administración republicana en Washington de autoritarismo, amenaza a la democracia y el comienzo de la persecución y el encarcelamiento de opositores políticos.

La causa de la pérdida significativa de respaldo, incluso entre su base más dura, es debido a una creciente  conciencia popular entre la clase trabajadora estadunidense de que apoyar al Estado terrorista de Israel implica mandar a sus hijos a la guerra y fondear económica y militarmente el genocidio en Palestina, lo que supone la pérdida de oportunidades y desarrollo para el pueblo norteamericano.

Eventos como el asesinato del activista Charlie Kirk, ideólogo del movimiento MAGA, que recientemente había hecho pública su posición crítica respecto a la doctrina propagandística de que la actual Palestina (ocupada y balcanizada) es la tierra que le fue prometida por Dios a Israel, adjudicado al actual Estado sionista de Israel, sigue siendo una de las hipótesis con mayor fuerza sobre las causas de su asesinato.

La tensión es palpable a ambos lados del espectro, pues tanto en el funeral de Charlie Kirk (del bando republicano) como en los discursos encabezados por políticos demócratas en el No Kings Day, los podios estuvieron protegidos por marcos de cristal antibalas. Donald Trump avanza en la militarización de las principales ciudades mediante la Guardia Nacional y la polarización se daría en un país que tiene 120 armas de fuego por cada 100 habitantes.

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