El nuevo sistema de movilidad y jubilación magisterial

Vaya nuestro reconocimiento a la Presidenta de México por esta decisión.

Por: Raúl Morón*

El pasado 23 de junio, Claudia Sheinbaum, presidenta de México, con la participación del secretario de Educación Pública, realizó el anuncio de dos importantes decretos presidenciales en beneficio de las maestras y los maestros de México.

Son una respuesta parcial a los compromisos realizados con el magisterio mexicano, durante la campaña presidencial y al inicio de este gobierno, para dar por terminada la etapa de operaciones de la USICAMM, modificar las reglas y procedimientos para la movilidad laboral, mejorar las condiciones profesionales y remunerativas del magisterio, acceder a una pensión jubilatoria justa y digna, así como fortalecer la infraestructura educativa en la educación básica y media superior.

Si bien es cierto que las demandas y movilizaciones del sindicato magisterial resultaron fundamentales para motivar los anuncios presidenciales, que reivindican algunos derechos del magisterio, hay que reconocer la voluntad y decisión política de la Presidenta y del gobierno de la Cuarta Transformación, para caminar junto a la clase trabajadora, con respeto y reconocimiento a sus derechos laborales, en congruencia con los valores y principios de las políticas educativas impulsadas por la izquierda.

Hay que reconocer el inicio de la estrategia de consulta escuela por escuela para conocer la opinión y propuestas del magisterio en lo relacionado con la construcción de un nuevo sistema de ingreso, promoción y reconocimiento de derechos laborales, en respuesta a su demanda de parlamento abierto y consulta popular, para establecer lineamientos y regulaciones en acuerdo con las maestras y maestros.

Con la consulta, la autoridad educativa no sólo da señales de buena voluntad para cumplir el compromiso del Ejecutivo federal de promover la deliberación colectiva, con respuestas consensuadas y la recopilación de información de la gran base magisterial, sino que de las mismas se obtuvieron datos para determinar criterios como la antigüedad y los años de servicio, como únicos factores para facilitar la movilidad o cambio de centro de trabajo de los docentes en servicio y acercarlos a sus hogares y comunidades, así como otros relacionados con la formación, actualización docente, experiencia y desempeño profesional, entre otros, que sirvan para establecer un orden de prioridad, cuando entre los solicitantes exista el interés por un mismo lugar de trabajo, zona o región, o sean solicitantes de algún tipo de promoción. Otro gran avance, desde la aprobación del anterior sistema de carrera magisterial, será la participación de las representaciones sindicales para velar por los derechos del magisterio en el proceso de movilidad o cambios, así como para lograr la promoción y reconocimiento.

Llama la atención, por su trascendencia en la justicia social, el anuncio del decreto presidencial para comenzar un proceso de transición hacia el modelo del régimen solidario vigente hasta antes de 2007, que requiere de diversos estudios técnico-financieros para poder determinar la capacidad del Estado de responder a la aspiración de los trabajadores para jubilarse con menos años de servicio a los establecidos en la tabla vigente en décimo transitorio de la Ley del ISSSTE y para garantizar que en su jubilación por años de servicio reciban, además, el 100% de su salario, con apoyo de un fondo solidario de pensiones y jubilaciones.

Aunque falta precisar aspectos jurídicos y financieros para su implementación, saludamos el decreto, como una decisión acertada del gobierno federal, para los trabajadores del magisterio y del Estado, la reducción progresiva de la edad mínima de jubilación a partir de 2026 y sus beneficios serán más importantes a partir de 2034, para los trabajadores que hayan cumplido 28 y 30 años de servicio, quienes podrán jubilarse a partir de los 53 de edad en lugar de los 58, en el caso de las mujeres, y a los 55 en lugar de los 60, en los hombres.

Hace falta concretar las nuevas reglas y reformas legislativas en otros procesos para el desarrollo y profesionalización del magisterio, relacionados con la eliminación total de la USICAMM, el ingreso, promoción y reconocimiento, pero, junto con el Ejecutivo federal y con el magisterio, seguiremos trabajando desde la Comisión de Educación del Senado para contar en un corto tiempo, con una nueva legislación constitucional y secundaria, que siga revalorando con normas justas, la gran aportación de las maestras y maestros al desarrollo nacional.

*Senador de la República

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