Atención a colectivos y liderazgos indígenas de la Ciudad de México

Los pueblos y comunidades indígenas sufren del despojo de tierras y bienes

Por: Fadlala Akabani*

De acuerdo con el informe de la ONU de Combate contra el racismo, en el mundo existen más de 476 millones de indígenas que viven en más de 90 países de todo el mundo y representan 6.2% de la población mundial y hablan la inmensa mayoría de los más de 7 mil idiomas del mundo. Sin embargo, concentran hasta 15% de las poblaciones más desfavorecidas y vulnerables; tienen casi tres veces más probabilidades de padecer pobreza extrema, precariedad laboral, escasas oportunidades educativas y discriminación en función de su origen étnico y lingüístico.

En México se concentra una gran diversidad de pueblos y lenguas indígenas con 11 familias lingüísticas y 68 lenguas indígenas, 6.1% de la población mayor de tres años habla una lengua indígena, es decir, alrededor de siete millones 365 mil mexicanos. De cada 100 personas de tres años y más que hablan alguna lengua indígena, 12 no hablan español. En la capital del país, sólo 1.4% de la población de tres años y más habla una lengua indígena;  poco más de 125 mil personas.

Desde 1992 nuestro país es oficialmente una nación pluricultural y se encuentra adherido a la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. En México existen 23.2 millones de personas de tres y más años que se autoidentifican como indígenas, 19.4% de la población en ese rango etario.

En la capital del país, sólo 1.4% de la población de tres años y más habla una lengua indígena; es decir, poco más de 125 mil personas. A su vez, 825 mil personas de tres y más años se autoidentifican como indígenas, de éstos, 52.41% son mujeres y 47.59% son hombres.

Además, la población de 15 años y más que se autoidentifica como indígena, 4.20% no tiene escolaridad,  58.35% sólo tiene el nivel de educación básica; 21.81 cuenta con educación media superior y apenas 12.34% tiene educación superior. Este escenario incluso se recrudece al analizar el nivel de acceso al derecho a la educación en la población que habla una lengua indígena de 15 años y más, pues son mayores los porcentajes de personas sin escolaridad (9.83%) y de personas en nivel de educación básica (65.48). Una forma sencilla de entenderlo, es pensar que incluso naciendo en la CDMX, sólo 10 de cada 100 niños que hablen una lengua indígena alcanzará el nivel de educación superior.

Para la 4T, incorporar una agenda de reivindicación de los pueblos y barrios originarios de la Ciudad de México y de todo nuestro país, ha sido una labor que comenzó con Andrés Manuel López Obrador como jefe de Gobierno del Distrito Federal y que continuó como presidente de la República.

Retomando esa estafeta a nivel local como jefa de Gobierno, la doctora Claudia Sheinbaum impulsó la creación de la Secretaría de Pueblos y Barrios Originarios y Comunidades Indígenas Residentes (SEPI) desde el inicio de su administración. Esta acción implica la consonancia del Poder Ejecutivo local con la Constitución de la Ciudad de México, que en su título primero reconoce la composición plurilingüe, multiétnica y pluricultural de la ciudad, sustentada en sus habitantes, pueblos, barrios originarios y comunidades indígenas.

Heredera de una sólida tradición en cuanto al avance de derechos y agenda de reivindicaciones para con los pueblos y barrios originarios y las comunidades indígenas, Clara Brugada firmó el pasado 12 de octubre una declaratoria para reconocer esta fecha como el Día de la Resistencia Indígena, y se comprometió a instrumentar acciones y políticas públicas en favor de estas poblaciones con énfasis en niños y mujeres.

Como parte de esas acciones y por encargo del secretario de Gobierno en la CDMX, César Cravioto, soy responsable de dar seguimiento a la atención de demandas de los pueblos y comunidades indígenas de la capital. Tras varias reuniones con comunidades y liderazgos indígenas organizados me queda claro que como población vulnerable es necesario avanzar en la reivindicación ante los agravios, en especial, en la consolidación de la reparación de los daños y la no repetición del abuso, pues he notado que existe un patrón recurrente: los pueblos y comunidades indígenas sufren del despojo de tierras y bienes, así como el desplazamiento forzado de sus hogares por parte de grupos criminales, al amparo de las vulnerabilidades económicas, sociales y lingüísticas de estas poblaciones, malos funcionarios públicos revictimizan a los agraviados, entorpecen, incluso imposibilitan el acceso de los mismos a la justicia. Daré lo mejor de mí para coadyuvar junto a las autoridades correspondientes en la tarea de proveer justicia a las víctimas, porque en el espíritu de las comunidades y pueblos indígenas se encuentra la grandeza cultural y moral de México.


 X: @FadlalaAkabani

 

Temas: