Niños secuestrados por Hamás: un llamado para su libertad
Por: Por Dahlia Neumann* Este 20 de noviembre se conmemoró el Día Mundial de la Infancia para impulsar el bienestar de los jóvenes en todo el mundo. Generalmente, en esta fecha, los diplomáticos participan en encuentros bilaterales, eventos oficiales y conferencias ...
Por: Por Dahlia Neumann*
Este 20 de noviembre se conmemoró el Día Mundial de la Infancia para impulsar el bienestar de los jóvenes en todo el mundo.
Generalmente, en esta fecha, los diplomáticos participan en encuentros bilaterales, eventos oficiales y conferencias internacionales. Este año, el Día del Niño ha adquirido un significado más personal a raíz de los trágicos eventos del 7 de octubre en Israel.
En la madrugada de ese día, los terroristas de Hamás invadieron el sur de Israel, resultando en la brutal masacre de mil 200 israelíes y dejando a miles más heridos. Además, 240 personas fueron secuestradas y trasladadas desde territorio israelí a la Franja de Gaza.
Entre los secuestrados se encuentran 34 niños, diez de ellos menores de cinco años, incluyendo un bebé de diez meses. Reflexionemos un minuto sobre esto: 34 niños, algunos de ellos apenas bebés o niños pequeños.
Como madre profundamente preocupada por mis propios hijos, no puedo evitar pensar en los padres cuyos hijos e hijas no están con ellos hoy. Madres y padres que carecen de información sobre el estado de salud de sus hijos secuestrados en la Franja de Gaza. Tías, tíos, hermanos y abuelos, todos se hacen las mismas preguntas, pero intentan, valientemente, no dejar que la desesperación los abrume o disminuya sus esfuerzos por crear conciencia, la única arma que les queda en su lucha por la libertad de sus seres queridos.
Los padres que sobrevivieron a la masacre de ese horrible día se han reunido para compartir su angustia y hablar sobre las preguntas que los mantienen despiertos por la noche: ¿Quién alimenta a mis hijos? ¿Tienen frío? ¿Resultaron heridos durante el secuestro y, de ser así, están recibiendo atención médica? ¿Quién los calma?
Niñas y niños inocentes, sacados de sus camas y habitaciones seguras, arrastrados al otro lado de la frontera y escondidos a lo largo de la Franja de Gaza. Varios de ellos presenciaron los brutales asesinatos de sus padres y hermanos antes de ser secuestrados.
Es hora de alzar la voz y exigir su regreso a casa hoy. No hay razón para dudar. Un llamado a la liberación de los menores secuestrados no es un acto político. Sin lugar a dudas, de acuerdo al derecho internacional, secuestrar a civiles inocentes es un crimen de guerra, mientras que secuestrar a niños es una ofensa contra la humanidad misma.
En la calidez de nuestra cultura y los valores, y el sentido de familia de México, creemos firmemente que todo niño merece crecer rodeado de amor y seguridad. Unámonos contra la oscuridad del terrorismo de Hamás, que ha arrebatado la risa de los pequeños. Hablemos por los silenciados: que cada palabra sea un llamado por la liberación de los niños secuestrados, que las voces crucen fronteras hasta que cada uno sea libre.
*Agregada de diplomacia pública, cultura y prensa de la Embajada de Israel en México
