Los Ángeles, anillo al dedo de Trump
Por: Ariel Moutsatsos * Urgido de reencender a su base que ha tenido que aguantar inesperados reveses en las cortes, aranceles, política y diplomacia, Donald Trump saltó ante la posibilidad de convertir a Los Ángeles en el campo de batalla de su política ...
Por: Ariel Moutsatsos *
Urgido de reencender a su base que ha tenido que aguantar inesperados reveses en las cortes, aranceles, política y diplomacia, Donald Trump saltó ante la posibilidad de convertir a Los Ángeles en el campo de batalla de su política antiinmigrante, quizás la única cosa en la que ha tenido éxito con sus deportaciones, acciones fronterizas y la narrativa que remacha diariamente.
Los Ángeles es la segunda urbe con más mexicanos en el mundo después de la Ciudad de México, es santuario de migrantes, tiene una alcaldesa demócrata y está en un estado con un gobernador demócrata, cuatro cosas que la hacen idónea para los propósitos trumpistas, como el de mostrar que hay una “invasión” migrante en Estados Unidos que amenaza la seguridad pública y nacional, genera crimen y violencia y que en su mayoría proviene de países al sur de su frontera, México el principal.
Y en esa lógica hay que encuadrar lo que ahí ocurre. Trump envía tropas para crear sentido de emergencia, aunque luego no use a la mayoría, se pronuncia en favor de que el gobernador Gavin Newsom sea arrestado (algo que no puede ejecutar así simplemente), saca a su zar fronterizo Tom Homan a reforzar el mensaje mediático y pone a su secretaria de Seguridad Interior, Kristi Noem, a desplegar imagen y narrativa para avanzar en sus objetivos.
Ahí está la secretaria Noem diciendo que “Los Ángeles no es una ciudad de inmigrantes. Es una ciudad de criminales”. Ahí estaba ella el martes en la Oficina Oval, frente a Trump, manipulando dichos de la Presidenta de México y condenándola por supuestamente “alentar protestas violentas que están ocurriendo”, lo cual es falso e incluso contrario a lo que Claudia Sheinbaum dijo, y ahí está también, como estandarte de lucha de su Departamento, la fotografía publicada en sus redes con el mensaje “El orden será restaurado” en la que se ve a un hombre sin camisa, arriba de un coche vandalizado que parece ser una patrulla, con una máscara y sosteniendo una enorme bandera de México, que no había necesidad de poner y menos ante las muchas imágenes disponibles de violencia y disturbios.
Pero la bandera mexicana les sirve y ha aparecido sospechosamente en varias imágenes sin que se vean, por ejemplo, banderas de otros países. La imagen es el mensaje. Uno que además de la base trumpista busca ganar adeptos entre los votantes en general, mostrando que la violencia y el desorden ya no estarían sólo en la frontera, que ya habrían llegado a las calles de las grandes ciudades como Los Ángeles y que, si Trump no hace algo, la violencia cundirá a otras en la Unión Americana.
Por cierto, además de las declaraciones, la imagen referida, otras fotografías y videos sobre las protestas deben ser tomadas con pinzas y analizadas y verificadas rigurosamente. Hay elementos para presumir que algunas pueden estar manipuladas. También hay videos que muestran a personas encapuchadas con brazaletes y cintas alusivas al movimiento militante Hamás, mientras ondean la bandera de México.
Tanto los periodistas y los medios, como las y los lectores y espectadores están llamados a ser cuidadosos en lo que comunican y lo que creen. Los disturbios no son lo único que reportar ni que mostrar. Hay una gran base de manifestación pacífica en contra de las operaciones antiinmigrantes, sus mensajes, sus razones, sus denuncias y sus demandas, en Los Ángeles y en otras ciudades. Hay que contextualizar lo que ocurre y analizar quién se beneficia y a quién perjudican estos hechos.
Si hay, como parece, elementos de choque, provocadores a sueldo y quién los dirige y apoya. Evaluar la respuesta de las fuerzas del orden y si se cometieron crímenes y quién los cometió. No perder de vista que las personas indocumentadas, en general son temerosas de manifestarse y mucho más de hacer disturbios o cometer delitos precisamente por miedo a ser arrestados y deportados.
Lo que buscan quienes agitan, provocan y violentan es, precisamente, comunicar terror.
Un mensaje antiinmigrante que a Trump le viene como anillo al dedo.
* Periodista e internacionalista
