El mezcal, la riqueza natural de México y las metas globales para la conservación de la biodiversidad

Por Ma. Dolores Barrientos* Tengo la fortuna de conocer todos los rincones de nuestro extraordinario país y sus bellezas naturales, México es uno de los diecisiete países denominados “megadiversos”, ya que en su conjunto albergan más de 70% de la biodiversidad del ...

Por Ma. Dolores Barrientos*

Tengo la fortuna de conocer todos los rincones de nuestro extraordinario país y sus bellezas naturales, México es uno de los diecisiete países denominados “megadiversos”, ya que en su conjunto albergan más de 70% de la biodiversidad del planeta.

Hace unos meses realicé una visita a Oaxaca, el cual es considerado el estado con mayor riqueza en términos de biodiversidad. Por su ubicación, topografía y clima, Oaxaca presenta una amplia variedad de ecosistemas, suelos, especies de plantas y animales.

¿Quién al observar esos ricos y majestuosos paisajes oaxaqueños no se ha quedado sin palabras? Recientemente, los paisajes se han tornado monótonos, ahora predomina la siembra del agave, si usted recorre los valles centrales del estado verá cómo se observa un nuevo fenómeno: el monocultivo del agave.

¿Qué paso? ¿Por qué se están perdiendo, por ejemplo, los bellos paisajes de las selvas secas que ocupan 17% del territorio estatal? La respuesta está en nuestra mesa y en la mesa de millones de consumidores en México y alrededor del mundo que prefieren tomar uno de los licores de moda, el famoso mezcal de México, en su gran mayoría producido en Oaxaca.

El boom del mezcal inició hace aproximadamente diez años cuando los bares en Estados Unidos y Europa empezaron a ofrecer el mezcal, en las grandes urbes han proliferado las mezcalerías y celebridades ya están creando sus propias marcas de mezcal. Según cifras de Comercam, las exportaciones de mezcal crecieron rápidamente de 647 mil 989 litros en 2011 a 8.5 millones de litros en 2022.

Sin embargo, la popularidad del mezcal conlleva altos costos como, por ejemplo, la sobreexplotación de agaves silvestres, la tala de selvas y bosques para sembrar más agave, la sobreexplotación de maderas duras utilizadas como leña en el proceso de producción, la reducción de la diversidad genética del agave, el impacto en la polinización que realizan los murciélagos agaveros, el impacto en la migración de aves, el colapso de los ecosistemas, entre otros. El trabajo de la ONU en México considera el análisis científico-técnico y el planteamiento de soluciones a problemáticas nacionales y globales como ésta.

El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), junto con los tres niveles de gobierno, las comunidades, los grupos indígenas, los pequeños productores, las universidades y los expertos nos encontramos implementando un proyecto que busca la sostenibilidad en el cultivo del agave y la producción del mezcal, la conservación de la diversidad genética del agave, la conservación de los ecosistemas en las regiones productoras, la mejora en el marco regulatorio, y el fomentar un mercado más justo promoviendo mayores ingresos para los pequeños productores y la mayor participación de las mujeres en la cadena de valor.

Esta iniciativa contribuye al Marco Global para la Diversidad Biológica Kunming-Montreal, adoptado en Montreal en diciembre de 2022 y el cual propone detener y revertir la perdida de la naturaleza, en un contexto de peligroso declive que amenaza la supervivencia de un millón de especies y afecta la vida de miles de millones de personas. El gran reto es poner la conservación y uso sostenible de la biodiversidad en el centro de las decisiones políticas y económicas.

* Representante en México del Programa de las

Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

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