Construyendo un México para todas las edades: un nuevo pacto entre generaciones

Por Alanna Armitage* y Víctor M. García Guerrero** México se encuentra en el umbral de una profunda transformación demográfica. La esperanza de vida, que apenas superaba los 46 años en 1950, se proyecta por encima de los 76 para 2030 y rebasará los 80 hacia 2050. ...

Por Alanna Armitage* y Víctor M. García Guerrero**

México se encuentra en el umbral de una profunda transformación demográfica. La esperanza de vida, que apenas superaba los 46 años en 1950, se proyecta por encima de los 76 para 2030 y rebasará los 80 hacia 2050. Hoy, más de 17 millones de mexicanos y mexicanas tienen 60 años o más, y se estima que para mediados de siglo quienes superen 80 años serán más de siete millones. Esta “revolución de la longevidad” no es un problema, sino un triunfo del desarrollo y un testimonio del progreso.

A medida que la natalidad disminuye, surge una comprensible ansiedad: ¿habrá suficientes personas trabajadoras para sostener a un número creciente de personas mayores? Sin embargo, esta pregunta parte de una mentalidad del siglo XX. La principal implicación de esta nueva realidad demográfica no es que la economía esté condenada al colapso, sino que los paradigmas sobre educación, trabajo, pensiones y salud han quedado obsoletos.

El reto, por tanto, no es el envejecimiento en sí, sino las políticas anacrónicas. Debemos evitar la narrativa que confronta a las generaciones, pues ésa es una disyuntiva falsa y destructiva. La verdadera solución reside en cimentar un nuevo contrato social intergeneracional que reconozca que el bienestar en la vejez se construye desde la cuna, a lo largo de todo el curso de vida. No se trata de elegir entre jóvenes y mayores, sino de fortalecer la solidaridad y la responsabilidad compartida. Se trata de cultivar lo que en el UNFPA llamamos resiliencia demográfica: la capacidad de anticipar, planificar y prosperar ante el cambio.

Frente al modelo lineal y anticuado de aprender, trabajar y jubilarse, este nuevo pacto social promueve el aprendizaje continuo y trayectorias flexibles que empoderen a las personas mayores, desmantelando los estereotipos que alimentan el edadismo. Este enfoque implica reevaluar pilares fundamentales del bienestar. En materia de pensiones y cuidados, si bien la Pensión para el Bienestar es un avance vital, la sostenibilidad del sistema a largo plazo —con un gasto que podría alcanzar aproximadamente 8% del PIB para 2030, de acuerdo con algunas estimaciones— exige un diálogo profundo.

La carga de los cuidados, que recae desproporcionadamente en las mujeres, subraya la urgencia de transitar hacia un sistema que reconozca esta labor como una responsabilidad social compartida. De igual manera, el sistema de salud, debe reorientarse hacia la prevención y los cuidados a largo plazo, apoyando el envejecimiento saludable como un proceso que dura toda la vida.

Éste no es un ideal abstracto. Celebramos que México ya esté formulando su estrategia intergeneracional ante los cambios en la estructura por edad, para anticipar el envejecimiento poblacional. El solo hecho de “anticipar” es en sí mismo una muestra de liderazgo y visión de futuro.

Con esta estrategia, el país reconoce que el cambio demográfico es una oportunidad para reinvertir y adaptarse. Un pacto intergeneracional es la base de una sociedad más justa, donde se aprovecha el invaluable “segundo dividendo demográfico”: el capital de las personas mayores, quienes contribuyen activamente con su experiencia, en el cuidado de las nuevas generaciones y fortaleciendo el tejido comunitario. A su vez, se invierte en el potencial de la juventud y se avanza hacia la igualdad de género. El objetivo es una sociedad próspera que no deje a nadie atrás.

El cambio demográfico es una hoja de ruta predecible. Nos da tiempo para actuar, para innovar y para construir un México que no sólo esté preparado para una población más longeva, sino que sea más fuerte gracias a ella. En este Día Internacional de las Personas Adultas Mayores, sumémonos al diseño y construcción de un futuro donde el apoyo mutuo entre generaciones se traduzca en bienestar para todas y todos.

*Representante del Fondo de Población

de las Naciones Unidas (UNFPA) en México.

**Profesor Investigador de El Colegio de México.

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