Altépetl Bienestar y FAO: transformando el futuro del medio ambiente en la Ciudad de México
Por Lina Pohl* En el corazón de la Ciudad de México, el suelo de conservación es mucho más que un simple espacio geográfico; es el pulmón verde que sostiene la vida de millones de personas. Representando el 59% del territorio de la ciudad y siendo en su mayoría de ...
Por Lina Pohl*
En el corazón de la Ciudad de México, el suelo de conservación es mucho más que un simple espacio geográfico; es el pulmón verde que sostiene la vida de millones de personas. Representando el 59% del territorio de la ciudad y siendo en su mayoría de propiedad social, este suelo juega un papel crucial en la provisión de servicios socioecosistémicos, como la infiltración de agua, la captura de gases de efecto invernadero y la producción de oxígeno. Su preservación es esencial para el bienestar continuo de la Ciudad de México y sus habitantes. Es aquí donde el Programa Altépetl Bienestar y la FAO se unen para marcar una diferencia sustancial.
El Programa Altépetl Bienestar es una iniciativa innovadora, con una forma de operar distinta a la de programas anteriores. Se percibe como un esfuerzo con un enfoque integral que busca resultados concretos y sostenibles. Este programa, emblemático del Gobierno de la Ciudad de México, está enfocado en conservar, proteger, restaurar y mantener los ecosistemas y agroecosistemas de esta vasta área de conservación. No sólo persigue la preservación de la biodiversidad, sino también la mejora de la calidad de vida de quienes habitan estas tierras mediante la promoción de acciones comunitarias, la creación de comunidades de aprendizaje campesino para asegurar la implementación de prácticas sostenibles y la retribución por servicios socioambientales.
Desde 2019, la FAO ha colaborado con la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México, a través de la Comisión de Recursos Naturales y Desarrollo Rural (Corenadr), en el diseño, análisis y evaluación del Programa Altépetl Bienestar. Esta alianza estratégica ha permitido fortalecer el programa, garantizando que cada acción implementada tenga un impacto positivo y duradero.
La FAO, con su Marco Estratégico 2022-2031, comparte una visión alineada con el Programa Altépetl. Ambas instituciones trabajan con un enfoque integral que busca una mejor producción, una mejor nutrición, un mejor medio ambiente y una vida mejor para todas las personas, sin dejar a nadie atrás. Este enfoque se traduce en acciones concretas que buscan transformar nuestros sistemas agroalimentarios y preparar nuestro planeta para un futuro sostenible.
El Programa Altépetl se sustenta en cinco componentes esenciales: Bienestar para el Bosque, Sembrando Vida Ciudad de México, Bienestar para el Campo, Facilitadores de Servicios y Desarrollo de Capacidades para el Bienestar Rural. Cada uno de estos componentes es clave para asegurar que el suelo de conservación siga proporcionando los recursos vitales que la ciudad necesita.
El impacto de Altépetl Bienestar se extiende más allá de la conservación ambiental. Con alrededor de 25 mil personas que han pasado de ser beneficiarias a protagonistas de las acciones y resultados, el programa ha mejorado la vida de quienes viven en las zonas rurales más vulnerables de la Ciudad de México. Estas comunidades, muchas de ellas en condiciones de pobreza alta o muy alta, han encontrado en Altépetl una oportunidad para mejorar su calidad de vida mientras protegen el entorno natural que les rodea.
El compromiso compartido entre la FAO y la Corenadr es claro: trabajar por un mejor medio ambiente que garantice la sostenibilidad de las comunidades locales. Esto implica la protección de zonas forestales, pastizales y cuerpos de agua; fomentar la producción agroecológica y agroforestal para asegurar ingresos dignos; implementar prácticas agrícolas inteligentes y promover la ganadería sustentable; así como fortalecer el acompañamiento técnico y social para asegurar la restauración y conectividad de los ecosistemas, rescatando y preservando el patrimonio biocultural, como ha sido el caso de la conservación y resguardo de semillas nativas, entre las que destacan 9 variedades de maíz, amaranto y cempasúchil.
Las evaluaciones de la FAO al programa Altépetl han revelado hallazgos significativos. Se puede afirmar que la producción de alimentos en el suelo de conservación se ha vuelto más eficiente, ya que las personas beneficiarias han notado un aumento en los volúmenes de producción y una reducción en los costos gracias a las acciones del programa. La promoción de prácticas agroecológicas ha permitido a los productores mejorar la calidad de sus productos, lo que refuerza aún más el impacto positivo de Altépetl en la sostenibilidad y el bienestar de las comunidades locales, así como un muy alto nivel de satisfacción de las y los protagonistas.
Finalmente, las formas de organización mediante las que opera el programa promueven la recuperación y fortalecimiento de los saberes locales del territorio en las actividades productivas del suelo de conservación.
Los avances en seguridad alimentaria son evidentes. El más reciente informe sobre el Estado de la Seguridad Alimentaria y la Nutrición en el Mundo muestra una disminución en la prevalencia de subalimentación en México, pasando del 4.1 por ciento en 2004-2006 al 3.1 por ciento en 2021-2023. Estos resultados son testimonio del éxito de programas como Altépetl, que integran la sostenibilidad ambiental con el bienestar social.
El Programa Altépetl Bienestar no sólo es una respuesta a las necesidades actuales, sino una apuesta a largo plazo para asegurar que las futuras generaciones puedan disfrutar de un medio ambiente saludable y productivo. Juntos, la FAO y la Corenadr, están construyendo un camino hacia un futuro más sostenible, donde la conservación y el desarrollo van de la mano para el bienestar de todas y todos.
*Representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en México
