Sorprendente
No tienen autoridad para hablar en nombre de una colectividad cuya historia y complejidad desconocen. Y para remediar esa ignorancia, la igualdad en el sistema educativo debiera considerar incluir en las clases de historia, la historia de las mujeres
Buscando información sobre el Museo Nacional de Historia, es imposible no dar con don Genaro García, prehispanista y bibliófilo, quien dirigiera y organizara, no sólo el Museo, sino también, la enseñanza de la historia en el naciente siglo XX. Gracias a una feminista destacada, Carmen Ramos Escandón, es posible saber más sobre este insigne mexicano.
Estudió en la Escuela Nacional de Jurisprudencia, y en 1891 presentó una muy sorprendente tesis: La desigualdad de la mujer, en la que desarrolló argumentos sobre la desigualdad de derechos en la institución matrimonial. Al año, publicó un ensayo Apuntes sobre la condición de la mujer.
Como dice Carmen Ramos: “La importancia de la historia de los grupos sin historia, de las minorías y de los que no han tenido voz”, como el de las mujeres, es fundamental para construir una “perspectiva histórica de largo plazo que permita una visión más amplia y, a la vez, más profunda de los espacios políticos, las formas de accionar y las demandas de las mujeres mexicanas, las de hoy y las de ayer”.
(https://publications.iai.spk-berlin.de/servlets/MCRFileNodeServlet/Docum...).
- Quizá, por eso tenemos a tantísimas que ocupan una silla, pero no el lugar que les corresponde en la toma de decisiones. No tienen autoridad para hablar en nombre de una colectividad cuya historia y complejidad desconocen. Y para remediar esa ignorancia, la igualdad en el sistema educativo debiera considerar incluir en las clases de historia, la historia de las mujeres. De tomarse en consideración esta sugerencia, ni duda que don Genaro García y su tesis y ensayo serían material para estudiar la situación legal de las mujeres, y el raro fenómeno de un hombre feminista a inicios del siglo XX.
El señor García se dio el tiempo para estudiar y analizar textos de Spencer, Stuart Mill, Harriet Mills y varios más. La doctora Ramos Escandón dice: “Historiador mexicano tradicional, conservador, porfirista, de clase alta, perfectamente bien establecido en el panteón historiográfico mexicano. Este personaje que, hasta en su aspecto físico, llena las condiciones del patriarca solemne, fue, sin embargo, indigenista, y más sorprendente aún, feminista”.
Muy interesante es uno de los argumentos, según informa la doctora Ramos: “(García) afirma que la primera forma de comunidad humana es la de la mujer con los hijos, como única forma de comunidad estable, antes del surgimiento del matrimonio. Sus convicciones feministas le llevan a afirmar que el estado de sujeción de la mujer se origina exclusivamente en el egoísmo y la fuerza bruta del hombre”.
Al relegar a las mujeres al ámbito privado, al hogar, vía el matrimonio, desde 1884 vía contrato civil, alude a la contradicción implicada en la legislación mexicana “al establecer, por una parte, que la ley es igual para todos, mientras que, por otro lado, restringe específicamente las atribuciones de la mujer, precisamente por su condición femenina”. Cualquier contrato se establece sólo entre personas en iguales condiciones civiles. “La ley no puede nunca conceder derechos a unas personas sobre otras”.
Critica la atribución de la patria potestad a los padres y la negación a las mujeres para ser ellas quienes protejan a sus hijas e hijos. Y una cuestión que, hoy nos daría risa es “la Constitución concede a todo mexicano mayor de 21 años la libertad para disponer de su persona y bienes, en cambio la mujer menor de 30 años no puede salir de su casa sola”. ¡Parecían talibanes!
Interesante saber de estas perspectivas y pensar los problemas conyugales actuales: violencia familiar, violencia vicaria y feminicidio. ¿Por qué no le hicieron caso a don Genaro García?
- Acapulco sigue doliendo. Apoyemos para que pronto veamos resurgir ese paraíso, con nuevas formas de convivencia.
