Rescatar del olvido

Rescatar a mujeres de hace siglos es un trabajo sigiloso, lento y poco valorado. Recordar a mujeres que vivieron entre 1492 y 1789, es decir, entre el descubrimiento de América y la muy merecidamente famosa Revolución Francesa, tal vez despierta una incipiente curiosidad. Una forma para acercarnos a sus inquietudes, dudas, frustraciones, es, sin duda, la literatura.

A Gloria Cházaro, por injusto “suicidio”.

¿Cómo se rescata a una persona del olvido? ¿Cómo sobrevive quien es rescatado? ¿Para qué se rescata a alguien de esa zona gris? Preguntas quizá ociosas, pero inquietantes. Todas y todos, al menos la inmensa mayoría, habitaremos en ese triste no-lugar: el olvido.

La sobrepoblación de ese no-lugar está conformada mayoritariamente por mujeres. Hasta sus familiares, esos a quienes ellas cuidaron (sería sensato pensar que, a casi todos, con esmero), las olvidan fácilmente. Y mucho más, si se atrevieron a transgredir los límites, ¿de la decencia?, límites impuestos por los hombres, quienes, por supuesto, decidieron que “su decencia” era muchísimo más permisiva, en especial, en lo referente a su sexualidad.

Rescatar a mujeres de hace siglos es un trabajo sigiloso, lento y poco valorado. Recordar a mujeres que vivieron entre 1492 y 1789, es decir, entre el descubrimiento de América y la muy merecidamente famosa Revolución Francesa, tal vez despierta una incipiente curiosidad. Una forma para acercarnos a sus inquietudes, dudas, frustraciones, es, sin duda, la literatura.

¡Oh, ingrata sorpresa! Ahí también las han olvidado. ¿Alguien sabe quién fue Margarita Hickey Pellizzoni? Sí, una mujer europea, porque de las de la América Latina aún sabemos mucho menos, salvo nuestra sin igual Décima Musa, siglo XVII, y de ahí brincamos hasta doña Josefa, a inicios del siglo XIX. Las demás, borradas, enviadas, sin más trámite, a ese no-lugar.

Margarita Hickey Pellizzoni, nacida en 1753, nos dicen, fue una muy prolífica poeta y dramaturga, aunque de su vida se sabe muy poco. ¿No es raro? Española, a quien casaron con un septuagenario, por lo que quedó viuda muy pronto. Sus fábulas, según dicen, son notables. De Ana María Caro de Mallén y Torres ni el año de nacimiento se sabe. Lo que sí, en los registros está escrito: “Ana María, esclava de Gabriel Mallén”. Su acta de bautizo señala que era adulta, por lo que los que saben de estos menesteres suponen que tenía diez años.

En un fragmento de Valor, agravio y mujer, uno de sus versos: “Supe que a Flandes venía/ este ingrato que ha ofendido/ tanto amor con tanto olvido,/ tal fe con tal tiranía”. Fue famosa en su época y distinguida con los apelativos, Décima Musa Andaluza y también Décima Musa Sevillana.

Estas dos brillantes literatas están acompañadas por otras 14 en Autoras de la edad moderna. Breve antología con comentarios críticos, compilado y editado por Jorge Pech Casanova, publicado por la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca y la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca.

El comentario de Francis Martínez Gómez sobre Margarita, titulado Amor y desigualdad, es un dardo directo a la doble moral y a la represión de las mujeres vía las “buenas costumbres”, buenas sólo para ellas. Afirma que “la sentencia de una mujer es justo su condición de mujer”. Siglo XVIII, mujeres brillantes en defensa de los, aún en ese entonces, desconocidos derechos humanos.

El de Clarisa Pérez Camargo, Por el derecho de pensar, recuerda que la filosofía es patriarcal. Sus principales representantes despreciaron el saber y el pensar de las mujeres. Habla de La Bella Cordelera, Louise Labé, nacida en 1525, quien se pregunta: “¿Qué grandeza hace al hombre venerable?” Clarisa termina su comentario con una sugerencia: “Dejemos de ser musas inspiradoras de líderes para ser líderes inspiradoras de musas”. Sus palabras sobre Louise recuerdan que “en el reflejo de la rabia o del temor hay un entendimiento del mundo y una valoración ética. Una inteligencia y una moral” (https://www.nexos.com.mx/?p=73831).

Un libro disfrutable, inteligente y emocionante. Sí, también da rabia pensar cuánto ha perdido la humanidad por necedades machistas. Estamos trabajando para reparar esta grave herida. Este libro es parte de ese buen propósito.

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