Ilusiones trágicas

“La moral. Su moral. Ésa es la única verdadera. Aunque encierre a niñas, niños, mujeres, hombres que sólo quieren libertad para trabajar. Eso, según él, no es inmoral,es, simplemente, aplicar la ley.

Mi bisabuela escribió en 1929: “Aun a la distancia, me ofende el lenguaje tan desapacible de ese señor. No sólo duelen los agravios; sé bien que las palabras son poderosas y atinan a lesionar la razón. Hay unas que conmueven, pero muchas otras endurecen el alma y provocan pasiones peligrosas. Eso está haciendo ese señor, provocarlas en las suaves tierras de los corazones de mis compatriotas. ¿Cómo se le ocurre comparar a los judíos con gérmenes? De ahí a buscar cómo aniquilarlos, hay un pequeño suspiro".

“Según él, los judíos ambicionan avasallar al mundo, para lo cual habrían de utilizar todos los recursos y habilidades posibles, incluyendo el sabotaje y las maquinaciones de toda índole con la única meta de derrotarlo, ahora que hay quien defienda a la patria. El líder está aprovechando las calumnias que circulan sobre los judíos y su uso del poder financiero. Ha logrado convencer a muchos. A unos, con sus palabras persuasivas, a otros, con la amenaza a su honra, a sus propiedades, a sus familias ¡qué tristeza!”.

En 1938: “Una jornada de espanto y horror. Cristales rotos, anhelos astillados, despreciados y tirados en los arroyos de las calles. Una turba insultó a ciudadanos doloridos por tanta política errática y sin sentido. Guardias en las fronteras, policía secreta y pandillas atacando ciudadanos, niños, mujeres. Y algunos compatriotas, insultando, haciendo escarnio del dolor, buscando sacar algún provecho con su villanía. ¿Por qué nadie intentó defenderlos?”.

“¡Hasta dónde han llegado! Él no permite la menor de las críticas a su pensamiento, a sus ideas. Continúa aferrado a la conspiración judía. Ve al mundo como un lugar de lucha permanente. Y sus convencidos actúan a la par. Cuando se equivoca, siempre tiene a un judío al cual culpar. Toda la población está siendo muy maltratada. ¿Hasta cuándo aguantarán?”.

“La moral. Su moral. Ésa es la única verdadera. Aunque encierre a niñas, niños, mujeres, hombres que sólo quieren libertad para trabajar. Eso, según él, no es inmoral, es, simplemente, aplicar la ley. Una ley que hizo a modo. Una ley injusta para los judíos. Una ley inmoral. Son buenos quienes le creen y en él confían. Los demás, no merecen más que la burla y el escarnio.”

“¡Qué ironía! Encontré una carta de mi madre. Decía: “los líderes nazis son jóvenes, en claro contraste con los demás políticos mayores de los partidos conservadores. Además, Hitler es un líder fuerte, que va a unir al pueblo y poner fin a tanto barullo político”. Pura propaganda, pura demagogia. Si mi madre aún viviera…”.

Herbert, mi abuelo, advirtió: “Desde el principio, Hitler empezó por acumular poderes. Cuando el presidente de Estado Von Hindenburg anunció que seguía en vigencia el Reglamento sobre Incendio del Reichstag, sin percatarse, le suministró las bases para una dictadura. Los derechos civiles de la población fueron suspendidos. La libertad de expresión ya no era la base importantísima de la democracia y la policía podía detener arbitrariamente a las personas y allanar casas. Los opositores políticos estaban fuera de la ley”.

Hasta en la cultura y en la ciencia quiso “limpiar”. Lo que “no fuera alemán” debía eliminarse. Esas ¿ideas? permitieron el asesinato de millones de judíos y otras personas. Mi bisabuela: “Escalofríos, angustia, dolor agudo. Mis querencias han quedado encerradas en un gueto. Me conmueve la pequeña Gretel, intentando recuperar la alegría con sus cancioncillas. Iban por la carretera, hacia el río y luego, caminar hasta el norte, para llegar al Báltico. Fueron brutalmente detenidos por soldados y guardias, encerrados en ese horrendo espacio llamado gueto”. No había opción, si se quedaban en su ciudad, los perseguirían y los asesinarían. Recorrer un camino con pocas esperanzas fue su última posibilidad”.

Ese líder y el nazismo valoraban mucho a la familia tradicional, pues según su dicho, era base de una sociedad estable. De las mujeres: “No importa lo inteligentes que sean, son incapaces de separar la razón y las emociones en la política”. “Ante los ciudadanos, actuaba como el líder que cedió su vida privada a cambio del privilegio de servirles”.

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