Entre manzanas y la Serena

En Colombia, la alcaldesa Claudia López puso en marcha Manzanas de Cuidado, donde apoyan a las mujeres para resolver desde el lavado de ropa hasta proveerlas de servicios de acompañamiento emocional o concluir la educación formal. En Oaxaca, Consorcio instaló Casa La Serena, enfocada a actividades de autocuidado, cuidados y procesos de sanación.

La agenda feminista ha impactado desde hace tiempo las políticas públicas de muchas ciudades. México, a pesar de la renuencia de muchos, también avanza en un tema crucial, demandado desde hace años, por las mujeres. El trabajo de cuidado, asignado a ellas por el sólo hecho de ser mujeres. Injusto, extenuante, aburrido y pesado. Sin reconocimiento social, sin remuneración, sin derechos, sin vacaciones. De insistir en que los hombres deben participar y hacerse cargo, pasamos a un reclamo de corresponsabilidad sociedad, empresas, familias y parejas.

Caer en cuenta de que todas y todos hemos requerido y requeriremos de cuidados. Hay discapacidades que exigen cuidadoras, cuidadores de tiempo completo. Las infancias necesitan de un cuidado especial, diferente al de las adolescencias y ya no digamos del requerido por las personas mayores. Es urgente diseñar políticas públicas enfocadas a solucionar esta injusta e injustificada carga para que las niñas, las mujeres y las ancianas tengan tiempo para desarrollarse y ejercer sus capacidades, permitiéndoles autonomía y libertad.

En Colombia, la alcaldesa Claudia López puso en marcha Manzanas de Cuidado, donde apoyan a las mujeres para resolver desde el lavado de ropa hasta proveerlas de servicios de acompañamiento emocional o concluir la educación formal, según sus intereses. En Oaxaca, Consorcio instaló Casa La Serena, enfocada a actividades de autocuidado, cuidados y procesos de sanación. Atienden a defensoras de derechos humanos, que, por su quehacer, enfrentan múltiples y muy graves violencias. Las Manzanas se enfocan en las necesidades para resolver los temas de cuidado. La segunda, es un espacio urgente, que requiere una sociedad en busca de igualdad y libertad.

En Colombia, la oferta de Cuidado a cuidadoras es una estrategia que valora y resignifica el trabajo de cuidado, apoyando su empoderamiento con servicios de reposo y recreación, y espacios de formación y homologación. Es incluyente: adultas mayores cuidadoras, líderes comunitarias, cuidadoras de animales domésticos, mujeres rurales, LGBTQ+, indígenas, campesinas, negras, afrocolombianas, raizales, palenqueras y Rrom”.(https://www.manzanasdelcuidado.gov.co/docs_/estrategia-cuidado-cuidadora...).

En Oaxaca, el proceso seguido es muy diferente. “Poco a poco fuimos reconociendo que el autocuidado tocaba directamente nuestros cuerpos y nuestras vidas, que tiene que ver con nuestra historia personal y colectiva, y también con nuestros territorios. Los impactos de la violencia política y patriarcal que las defensoras enfrentamos cotidianamente al realizar nuestra labor y los generados por una cultura de activismo que valora el sacrificio y el riesgo producen en nuestra vida daños físicos y emocionales que restringen nuestro poder, liderazgo y acción política, debilitan los procesos colectivos y pueden deteriorar nuestra salud, al grado de acabar con la vida. Esto nos afecta y afecta también nuestras relaciones cercanas y debilitan nuestros movimientos y organizaciones”. No dejan de lado la necesidad de seguridad, pero han encontrado la forma para desarrollar todo esto, sin descuidar su trabajo fundamental. (https://im-defensoras.org/wp-content/uploads/2022/03/IMDefensoras-ACCS-W...).

Escuchar las voces de mujeres de los pueblos originarios las ha llevado al conocimiento y la práctica de procesos de sanación. Todo este conocimiento lo han instrumentado en Casa La Serena, que, a partir de la Iniciativa Mesoamericana, tiene réplica en otros países. Estos dos ejercicios, muy distintos, hablan de la urgencia social de atender el tema del cuidado. 

Aquí, la iniciativa para instalar el Sistema Nacional de Cuidados, además de recalcar que no tendrá recursos, ya que duerme en los archivos del Senado.

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