Manda el preso

A mi crítica tras la detención de Ernesto Ruffo, Guadalupe Acosta Naranjo, fundador del Frente Cívico Nacional y hoy integrante de la dirigencia de Somos México, me respondió con un texto educado. Cuestioné por qué, tratándose de un compañero, no protestaban con mayor energía. Uno de los señalamientos iba dirigido a él: “¿En dónde estás, Guadalupe?”. Luego de reconocerse como amigo muy cercano de Ruffo y de detallarme lo que sí había hecho (21 entrevistas en medios en un día, por ejemplo), aceptó que se pudo hacer más. Me reveló que ellos le pidieron al penalista Fernando Gómez Mont que asumiera la defensa. Y que darán las batallas necesarias –en calles, medios, cortes– “sin importar que nos acusen de ser cómplices de delincuentes”. Aseguró que la solidaridad con Ruffo será total: “Y lo haremos sin presumir, así me lo enseñaron viejos y dignos luchadores sociales”. Cerró con una frase de incuestionable rectitud: “Antes de cualquier cosa, tenemos que consultar al que está en la cárcel. Tiene mano el que está detenido, no el que está libre”. Si entendí bien, no irán, bajo ninguna circunstancia, más allá de lo que Ruffo –un hombre de 74 años encarcelado en un penal de alta seguridad por un asunto patrimonial– indique o acepte. Interesante lógica de resistencia civil para el México de hoy, el México 4T. Si el preso manda, iremos. Supongo que, si el preso se radicaliza, ellos lo acompañarán también.