La jueza Martha Magaña

Una sorprendente solidaridad se ha desencadenado en torno de la jueza federal en retiro Martha Magaña. 

Decenas de juzgadores se reunieron en un video extraordinario para asegurarle que no está sola. Otros simpatizantes colocaron una gran manta afuera de la Suprema Corte para recordar que ella fue la primera en otorgar una suspensión contra la reforma judicial —en agosto de 2024— y advertir del riesgo de que cualquiera que no se someta al nuevo orden político-jurídico sea castigado. Pareciera, además, que todos los medios quisieran hablar con ella.

Y es que la jueza Magaña recibió un citatorio para comparecer hoy ante el Tribunal de Disciplina Judicial por aquella decisión de 2024. “Espero que este procedimiento disciplinario, que injustamente se ha iniciado en tu contra, se resuelva con pleno respeto a tus derechos”, le expresa, por ejemplo, la jueza Nancy Juárez. La jueza Lucero de Alba le hace saber que, “mientras resistas, estamos contigo”.

Vaya paquete, le digo a Martha en Madrid, donde reside desde hace un año. “Es un compromiso con los que pensamos que las decisiones judiciales no pueden dictarse bajo las órdenes del poder”, me dice. Habrá que ver qué busca el Tribunal de Disciplina: una explicación, una sanción o encaminar una acción penal contra esta jueza convertida, creo que, contra su voluntad, en símbolo de la lucha por la independencia judicial, que muchos daban ya por perdida.