Abatido

* No es una guerra, dicen, pero la secuencia de una serie de detenciones y enfrentamientos de los días recientes con el CJNG escaló ayer con el abatimiento del Mencho en territorio jalisciense. Participaron el Ejército, la Fuerza Aérea, el Centro Nacional de Inteligencia, la FGR y un área de élite de la Guardia Nacional. Hubo cooperación y coordinación con Estados Unidos. Como aparente primera respuesta, el CJNG trató de incendiar diversas zonas del país. La contraofensiva criminal es impredecible y podría prolongarse. Incertidumbre armada, como en las guerras.

* El éxito de la operación del gobierno de la presidenta Sheinbaum parece por ahora incontrovertible (habrá que conocer el alcance de la contraofensiva criminal). Nadie se lo regateó ayer y muchos quisieron expresárselo en público. Ayer era un día para hacerlo.

* Las encuestas indican que los mexicanos suelen recelar o rechazar las acciones violentas de gran escala contra los criminales. Ayer, sin embargo, pareció imponerse un sentimiento de misión cumplida, de victoria, tras el abatimiento del mayor fugitivo del mundo: un mexicano. No sería extraño que, cuando se publiquen, un alto porcentaje de los encuestados apruebe la acción.

*Mientras él vivió, nunca validé la versión de los sicarios —bien recibida por la FGR y las autoridades— según la cual el Mencho ordenó que me mataran. Una versión inconsistente, débil, falta de verdad. No me siento más seguro hoy que ayer, pero me reconocí en la sensación de alivio que siguió a la noticia de su abatimiento.

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