3/100 de segundo arrojan una pluralidad de significados; progreso alto e intensamente significativo en la rapidez acuática y una lección de ética y juego limpio de los entrenadores de natación, en la conjunción de los 19 zarpazos dados por el astro olímpico australiano Cameron McEvoy, de 31 años, en el estanque largo de Shenzhen, China. Récord mundial en 20”88 en 50 m estilo de crawl en el Open de marzo. 3/100” de avance en 17 años de esfuerzo, ensayos científicos con un valor de orden superior al RM de 20”91, que tenía el brasileño César Cielo Filho desde 2009 con un traje de poliuretano que autorizaron con fines crematísticos el uruguayo Julio César Maglione, titular de FINA, y el exwaterpolista rumano Cornel Marculescu. Que época tan oprobiosa. Los entrenadores exigieron su prohibición, pero los mercaderes dejaron los 58 RM por contubernios y codicia material. Dejemos eso. Cada segundo, cada fracción, representa un espacio diferente. El esfuerzo de McEvoy equivale a 2.394,636 m de promedio cada segundo. En física existen diferentes clases de velocidad: promedio, angular, relativa, instantánea, en un punto. El 2.395 m/seg expresa que si mantuviese su rapidez durante 49”99 habría aventajado en 19.7 m a Jim Montgomery, oro y RM en los JO de Montreal 76; fue el primer hombre en quebrar el muro de los 50”, mojón histórico, como cuando Johnny Weissmüller quebró la frontera del minuto en los 100 m libres: 58”6 en Alameda, California (09-VII-1922). La ruptura del RM en el sprint, sea en alberca olímpica o corta de 25 m, es preludio de una fractura en el hectómetro. Existe una conexión íntima en su naturaleza, como el batir de alas de una mariposa con El Niño, en el Pacífico. Aunque casi nadie lo recuerde, debo admitir que he fallado en mi predicción. En la década de los 70, en el diario Esto, y en los albores de los 80 en Excélsior, me aventuré a formular que el verdadero desafío para los sprinters, “aunque parezca una locura” —entonces el RM era del sudafricano Jonty Skinner en 49”44; a Montgomery la alegría de su RM le duró unos 20 días; algo semejante le sucedió al atleta Roger Bannister al romper los 4’00” en la milla; el australiano John Landy la derribó de inmediato a mes y medio del 6 de mayo de 1954—, expresé que el muro de los 45” se rompería en 2027. En otra ocasión, fuera de falsa modestia, escribiré un par de líneas sobre algunos pronósticos certeros. El actual RM de 100 m nado libre lo posee el chino Pan Zhanle, de 19 años, en 46.40, señalado en los JO de París el 31-VII-2024, en la pileta La Défense Arena, de 2 m de profundidad, de características lentas en opinión de los especialistas. En la superficie acuática actual, una magnitud estelar separa el 46”90 de los 45”; aunque el tiempo menor a los 45” ya fue alcanzado en pileta corta. El francés Amaury Leveaux marcó 44”94 en Rijeka, Croacia (13-XII-2008). Y su RM ya fue roto. Por último, 3/100” entre McEvoy y Cielo significan 71 mm, hazaña monumental en tan minúsculo espacio y calcinante explosión muscular en la acerada voluntad de McEvoy, el más rápido de la historia acuática.
