(4ª)T o desaparición de instituciones

Si bien estamos recibiendo inversiones importantes para abrir nuevas fuentes de empleo en el país, este problema de las graves deficiencias educativas implicará que los jóvenes no podrán obtener oportunidades laborales de calidad, es decir, no deben ser “aspiracionistas”, sino que deberán conformarse, si acaso, con los empleos de las más bajas remuneraciones.

Es más fácil desaparecer que construir o mejorar las instituciones: crisis en educación, inseguridad y salud públicas.

Desde hace tiempo escribimos que, a comienzos del sexenio, el presidente López desapareció el órgano público autónomo encargado de evaluar las políticas públicas en materia educativa, desapareció el sistema de ingreso a las plazas docentes mediante evaluaciones académicas, que sustituía el sistema clientelar político del sindicato, además de utilizar a la máxima autoridad educativa, es decir, el cargo de secretaria de Educación Pública, como mero trampolín político para proyectar a la candidata del partido gobernante a gobernadora del Estado de México.

La semana pasada se difundieron los últimos resultados de la prueba PISA, el Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes de la OCDE, que lamentablemente comprobó que, si aun antes de la presente administración teníamos graves deficiencias en materia educativa, dichas deficiencias se profundizaron con motivo de la pandemia y las equivocadas decisiones que se implementaron en la materia en la presente administración.

En lugar de discutir seriamente y profundizar sobre los lamentables resultados de una evaluación que nos coloca en una posición lamentable entre 81 países en el mundo, con la finalidad de construir los acuerdos que requiere nuestro país para que los jóvenes tengan la preparación adecuada para enfrentar los retos de una vida profesional, nuestro jefe de Estado descalifica la evaluación diciendo que no se tomarán en cuenta porque tal prueba sigue criterios neoliberales. La pretendida descalificación del presidente López no sólo evidencia falta de conocimiento, sino que se aprovecha de la falta de conocimiento de a quienes dirige su mensaje.

Por otro lado, ahora el jefe del Ejecutivo anuncia, para distraer sobre la crisis educativa, que presentará una iniciativa para desaparecer el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales, entre otros órganos autónomos. Sin hacerse responsable del desastre que tenemos en materia educativa, y las gravísimas consecuencias que se ocasionarán con motivo de esta situación cuando los jóvenes egresados del sistema de educación básica y media superior ingresen al sistema universitario o, incluso, las graves deficiencias de los jóvenes universitarios que se incorporan a la vida profesional.

Si bien estamos recibiendo inversiones importantes para abrir nuevas fuentes de empleo en el país, este problema de las graves deficiencias educativas implicará que los jóvenes no podrán obtener oportunidades laborales de calidad, es decir, no deben ser “aspiracionistas”, sino que deberán conformarse, si acaso, con los empleos de las más bajas remuneraciones.

Al comienzo del actual gobierno de la 4ª T se desapareció el Seguro Popular y supuestamente se creó el Instituto de Salud para el Bienestar para proporcionar los servicios de salud en todo el país, incluso se condenó a los gobernadores que se opusieron a tal propuesta. Meses después, nuestro país estaba con la peor infraestructura de salud cuando llegó la pandemia por el covid y superó con creces la peor expectativa de quien estaba al frente del gobierno federal para coordinar los esfuerzos nacionales en esta materia.

Una vez más fuimos de los países que tuvieron el mayor número de muertes a nivel nacional, incluso del personal de salud, debido, precisamente, a las muy equivocadas decisiones en materia de salud, a grado tal que la 4ª T tuvo que volver a desaparecer su instituto de salud y, en términos generales, retomar el seguro popular de salud que se tenía en los supuestos gobiernos neoliberales.

En materia de seguridad se reitera que han disminuido los índices de criminalidad, por ejemplo, de homicidios, a pesar de que en pocos meses se concluirá con el sexenio con el mayor número de homicidios violentos en la historia contemporánea del país. Las historias de la inseguridad se pretenden acallar con propuestas mediáticas, como lo fueron la rifa o la venta del avión presidencial, con acusar a los gobiernos del pasado o, incluso, insultar a los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación por hacer la función de contrapeso que la Constitución les mandata.

Presidente López, sólo destruye porque no sabe construir, o construye mal o a medias.

Temas: