Manual de calles
Ese documento será importante en la medida en que las dependencias federales, estatales y municipales lo utilicen para sumar esfuerzos y fortalecer su capacidad técnica
Las calles son el espacio público más importante de nuestras ciudades. Cualquier edificio —grande o pequeño— está sobre una calle o avenida, que forman una red de comunicaciones que estructuran y definen a la ciudad.
Las calles son espacios de todos los ciudadanos, donde se realiza la vida de miles de millones de habitantes que diariamente las usan para todas sus actividades. Sin embargo, desde el inicio del siglo XX los autos y camiones han desplazado a gente y a sus actividades deportivas, de esparcimiento o de comercio.
Paulatinamente se aumentó el número y tamaño de las calles para hacer más rápida la circulación de vehículos, y ahora tenemos calles congestionadas que privilegian la circulación de autos y camiones, han segregado a peatones, bicicletas o motos, afectando seriamente su seguridad.
En la nueva Ley General de Asentamientos Humanos, Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano se dedicó un capítulo a la movilidad urbana, para poder modificar la injusta preferencia que se ha dado a las vialidades para vehículos motorizados, y que favorece la movilidad de las personas y de otros medios de transporte eficientes y sustentables.
Dicen que de buenas intenciones está hecho el camino al infierno, pero, en este caso, esa intención se ha concretado con la publicación del Manual de calles:diseño vial para ciudades mexicanas, que tiene como objetivo principal facilitar el desarrollo de proyectos viales de calidad, seguros, inclusivos y sostenibles, y que incrementen la accesibilidad de los usuarios de las calles (sedatu.gob.mx/documentos/Manual_de_Calles.pdf).
El manual será importante en la medida en que las dependencias federales, estatales y municipales, en coordinación con organizaciones civiles, lo utilicen para sumar esfuerzos y fortalecer su capacidad técnica en la planeación, gestión y construcción de obras viales, para avanzar en la transformación del modelo vigente, hacia uno nuevo en el que es necesario diseñar las calles como un espacio público de circulación y de convivencia social, para las diversas movilidades; que tome en cuenta a los niños, la diferencia de género, a personas con discapacidad y adultos mayores, para que todos podamos disfrutar de calles seguras e incluyentes.
El manual está ilustrado con numerosos ejemplos y diagramas que permiten su uso a cualquier persona.
Establece un nivel de atención prioritaria a peatones y ciclistas, y el menor a usuarios de vehículos motorizados, para hacer más eficiente el tránsito y atender las necesidades de los peatones en la calle. El contenido del documento fue resultado de una activa participación ciudadana y de la colaboración de numerosas instituciones y organizaciones. Se sustenta en investigaciones y experiencias internacionales, y con el análisis de campo en seis ciudades del país.
Se describen con detalle las etapas para diseñar y construir una calle, desde el diagnóstico para detectar problemas, su planeación y diseño, y las etapas de su construcción.
Clasifica las calles, de acuerdo con su tipología, función, forma y uso, y recomienda sus componentes y medidas.
Además, define métodos para evaluar y analizar las alternativas que se tengan y para justificar la que se considere más adecuada.
Permite también conocer las normas y restricciones que se aplican a las calles.
Este manual es una guía útil para el diseño y mejoramiento de las calles, y es también una herramienta favorable para ejercer de manera activa nuestro derecho a la ciudad.
