Con eso de que los aeropuertos de la zona metropolitana tienen administraciones militar uno, de Marina el otro y semiestatal un tercero y dos no pintan, la zona centro del país se ha quedado sin un Sistema Aeroportuario Metropolitano (SAM) eficiente. Tome en cuenta el crecimiento que tendrá el tráfico aéreo en la ZMVM de cara al Mundial y la presión estructural aumenta, porque sigue altamente concentrado en el AICM. En 2025, el AICM registró 44.6 millones de pasajeros en flujo, el AIFA, que tiene capacidad para 20 millones de pasajeros anuales, registró 7.07 millones, y el Aeropuerto Internacional de Toluca (AIT), que tiene una capacidad actual de 8.3. millones de pasajeros anuales, apenas registró 1.9 millones.
El aumento temporal de las operaciones del AICM de 44 millones a 46 millones por hora confirma que la presión ya está siendo gestionada, pero lo realizado hasta ahora son ajustes marginales sobre un aeropuerto congestionado y no se observa una redistribución estructural de la demanda entre el AICM, el AIFA y Toluca.
Según los expertos, de cara al Mundial, el AICM podría alcanzar hasta 50 millones de pasajeros, lo que implica operar al límite de su capacidad, con todas las presiones que eso genera respecto a logística y movilidad, pero pocos —incluyendo la Marina— voltean a ver la oportunidad que ofrece el AIT en el sistema metropolitano. La petición se ha repetido. La Administradora Mexiquense del AIT (AMAIT) solicitó en 2025 a la SICT, de Jesús Esteva, apoyo para autorizar nuevas rutas nacionales e internacionales desde y hacia Toluca, para fortalecer la viabilidad financiera y operativa del aeropuerto, incrementar la conectividad aérea para usuarios y sector productivo del Estado de México y la zona poniente de la CDMX, y diversificar sus fuentes de ingreso.
Por lo que entiendo, Viva Aerobus y Volaris han manifestado su intención de incrementar frecuencias, abrir nuevos destinos nacionales e internacionales hacia EU y continuar su expansión de forma permanente, no sólo por el Mundial, pero si éste fuera el foco, el AIT está preparado para un aumento de operaciones con inversiones anuales de alrededor de 40 millones de pesos en infraestructura de pistas y plataformas, de ahí que se presenta una buena oportunidad estratégica de ampliar rutas en el AIT y despresurizar el sistema aeroportuario metropolitano, porque se reduciría la dependencia del AICM, se complementaría el crecimiento del AIFA y se aprovecharía una tercera terminal aérea con vocación metropolitana.
El otro factor es la movilidad, porque el AIT ofrece a pasajeros del poniente de la ZMVM y del Valle de Toluca evitar traslados innecesarios hacia el AICM en un periodo de alta demanda, ampliaría las opciones de conectividad, horarios y aeropuertos alternativos durante el Mundial, cuando se anticipan mayores flujos, tarifas potencialmente elevadas y saturación operativa. Estamos a la vuelta de la esquina y hay tiempo para autorizar a charteras y rutas comerciales de mayor solicitud de conexión.
Y, en el mediano plazo, aumentaría la competitividad del Estado que gobierna Delfina Gómez como centro logístico y de desarrollo estratégico, infraestructura relevante para fortalecer conectividad aérea y competitividad económica de carga y pasaje. Pero si lo hacen de cara al Mundial, el anuncio de nuevas rutas debería traducirse en una distribución más inteligente. Por último, la disponibilidad de slots podría permitirle atender operaciones chárter rumbo al Mundial y, posteriormente —incluyendo vuelos de aficionados, equipos, prensa o paquetes turísticos—, con mayor flexibilidad operativa y procesos más ágiles en tierra frente a aeropuertos más congestionados.
DE FONDOS A FONDO
#Lazzeri… Aunque ha sido un nombramiento “muy grillado”, le puedo confirmar que el beneplácito como embajador de México en EU ya salió y se encuentra en proceso de firma. El nombramiento, para no equivocar, siguió el proceso de todos sus antecesores: se consultó primero y luego se inició el proceso.
#Fondos… Un hilo conductor en el Foro de Fondos 2026 que organizó la AMIB, de Álvaro García Pimentel, fue el planteamiento lanzado a la autoridad hacendaria, representada por la subsecretaria del ramo, María del Carmen Bonilla, fue el de contar con un sistema fiscal simplificado para la inversión y, así, evitar que el ahorro se traslade a instrumentos no regulados.
