EL MUNDIAL
¿Quién se beneficia realmente con que México sea (una) sede del Mundial?
R. La respuesta oficial es que “todos ganamos”. La respuesta real es que unos ganan más que otros. El Mundial es un negocio global donde la FIFA se lleva la mejor parte: derechos, patrocinios, imagen y control absoluto del balón… y de la caja registradora. Los países anfitriones, en cambio, suelen aportar lo más caro: estadios, seguridad, infraestructura, logística y una paciencia infinita para justificar sobrecostos. En México, gran parte de la inversión ha venido de gobiernos locales y del sector privado, especialmente en modernización de estadios y adecuaciones urbanas. Las cifras varían, pero los montos públicos y privados combinados suman miles de millones de pesos. ¿El retorno? Depende de a quién se pregunte. Los hoteles, aerolíneas, plataformas de renta y cadenas de comida rápida están encantados. Los vendedores ambulantes, no tanto: la FIFA regula hasta el aire que se respira alrededor de un estadio. ¿Y el ciudadano común? Recibe promesas de derrama económica, orgullo nacional y selfies con la mascota oficial. Pero los beneficios directos suelen ser modestos y temporales. En resumen: el Mundial sí deja ganancias… sólo que no siempre donde se esperaba y o se quisiera.
LOS DETOX
¿Los suplementos “detox” realmente limpian el cuerpo?
R. Si los suplementos “detox” funcionaran como prometen, los hospitales tendrían salas vacías y los riñones serían órganos decorativos. La realidad es menos glamorosa: el cuerpo ya viene con un sistema de limpieza incorporado —hígado, riñones, intestinos, piel— que trabaja 24/7 sin necesidad de jugos verdes de 300 pesos. Los productos detox prometen eliminar “toxinas”, un término tan vago que nadie puede definirlo sin entrar en poesía. Estudios independientes muestran que la mayoría no hace más que deshidratar, estimular el intestino o endulzar la conciencia. Algunos tés laxantes pueden incluso causar desequilibrios electrolíticos, pero, eso sí: con empaque minimalista y aroma a spa. La ironía es que quienes más compran detox suelen ser quienes menos lo necesitan: personas sanas que buscan “resetear” el cuerpo después de un fin de semana entusiasta. La ciencia es clara: no existe evidencia sólida de que estos productos eliminen toxinas, aceleren el metabolismo o “reinicien” nada. ¿La verdadera desintoxicación? Dormir bien, beber agua, comer plantas y mover el cuerpo. Lo demás es mercadotecnia con sabor a menta.
MULTITASK/MULTITAREA
¿Es cierto que la multitarea nos hace más productivos?
R. La multitarea es el unicornio corporativo: todos hablan de ella, nadie la ha visto funcionar. La neurociencia lo ha dicho sin rodeos: el cerebro humano no hace multitarea, hace cambio rápido de tareas, que es muy distinto y mucho menos glamoroso. Cada salto entre actividades consume energía, atención y memoria de trabajo. Resultado: más cansancio, más errores y la sensación engañosa de estar “ocupadísimo”. Estudios de Stanford muestran que quienes presumen de multitarea constante rinden peor en concentración, memoria y control mental. Pero, eso sí: son excelentes en sentirse productivos, que es otra cosa. La multitarea es el equivalente cognitivo de correr en arena: mucho esfuerzo, poco avance. El problema es cultural. Vivimos en un mundo que premia la velocidad, no la calidad. Responder correos mientras se cocina, revisar mensajes en reuniones, escuchar podcasts mientras se redacta… todo suena eficiente, hasta que uno se da cuenta de que lleva media hora leyendo el mismo párrafo. La ironía final: se logra más haciendo menos. Una tarea a la vez, bien hecha, vale más que cinco a medias. El cerebro no es un pulpo; es, más bien, un violinista: necesita enfoque para sonar bien.
