Sin maquillaje/ arlamont@msn.com/ 20 de marzo de 2026

Alfredo La Mont III

Alfredo La Mont III

Sin maquillaje

  • LAS COTIDIANAS

¿Qué piensa usted de esas “pequeñas” malas costumbres cotidianas, como cuando uno está hablando con alguien que constantemente está checando el celular o los que habitualmente están tarde?

R. Le comparto que esas “malas costumbres” cotidianas suelen pasar desapercibidas porque no son actos groseros evidentes, sino pequeños gestos que, repetidos cada día, afectan la convivencia. Recuerde que muchas de estas conductas ocurren sin intención: interrumpir a otros, revisar el teléfono mientras alguien habla, llegar tarde “por costumbre” o asumir que los demás se adaptarán a nuestro ritmo. También están los hábitos silenciosos, pero igual de irritantes, como no responder mensajes importantes, dejar tareas compartidas a medias o hablar con un tono que suena más brusco de lo que creemos.

Estos comportamientos no siempre nacen de mala educación, a veces provienen del cansancio, la prisa o la falta de conciencia. El problema es que, acumulados, deterioran relaciones personales y profesionales. La clave está en reconocerlos y hacer pequeños ajustes: escuchar sin distracciones, respetar tiempos ajenos, contestar con claridad, modular la voz y mostrar atención real. Son cambios simples que transforman la percepción que otros tienen de nosotros y fortalecen la convivencia diaria.

Le comparto mi lista de las costumbres groseras que muchas personas hacen sin darse cuenta:

1. Interrumpir a los demás: hablar encima de alguien o terminar sus frases.

2. Mirar el teléfono mientras alguien te habla: señal de desinterés o falta de respeto.

3. Llegar tarde de manera habitual: comunica que tu tiempo vale más que el de otros.

4. No responder mensajes importantes: deja a otros en incertidumbre o hace parecer desdén.

5. Hablar con tono brusco o impaciente: aunque no sea intencional, puede sonar agresivo.

6. No agradecer o no reconocer favores pequeños: hace que otros se sientan invisibles.

7. Invadir el espacio personal: acercarse demasiado o tocar sin necesidad.

8. No escuchar activamente: asentir sin realmente prestar atención o cambiar de tema abruptamente.

9. Dejar tareas compartidas a medias: en casa o en el trabajo, obliga a otros a compensar tu parte.

Estas conductas suelen ser involuntarias, pero afectan relaciones y percepciones más de lo que imaginamos.

 

Temas: