Sin maquillaje/ arlamont@msn.com/ 13 de enero de 2026

Alfredo La Mont III

Alfredo La Mont III

Sin maquillaje

*DIÁLOGO

En las artes, ¿qué significa que una obra “dialogue” con su público?

R. Cuando los críticos hablan de obras que “dialogan” con el espectador esto quiere decir que es una metáfora útil: una obra “dialoga” cuando no sólo se muestra, sino que invita a una respuesta. Puede ser emocional, intelectual o incluso física. Una pintura que obliga a acercarse y alejarse, una coreografía que altera la respiración del público, una novela que deja preguntas abiertas: todas generan un intercambio.

El diálogo ocurre cuando la obra no se impone, sino que abre un espacio donde el espectador completa el sentido. Por eso algunas piezas parecen hablarnos directamente, mientras otras sólo informan o decoran. En tiempos de saturación visual, las obras que dialogan no gritan: susurran algo que el público reconoce como propio.

*NARCISISMO

Don Alfredo, mucho hablamos del narcisismo entre los políticos, artistas, amigos y familiares, pero ¿qué me puede decir del narcisismo entre los países? ¿Cuáles son los más, cuáles los menos y, por supuesto, dónde anda México? Se dice que el narcisismo es realmente un fenómeno “estadunidense”, ¿verdad o cuento?

R: Los datos cuentan otra historia, y bastante más matizada. Un estudio reciente con más de 45 mil personas en 53 países analizó el narcisismo desde dos ángulos: el nivel general y sus dos componentes —rivalry (competitivo, antagonista) y admiration (autopromotor, orientado al estatus). Los países con mayor narcisismo general fueron Alemania, Irak, China, Nepal y Corea del Sur; los menos narcisistas fueron Serbia, Irlanda, Reino Unido, Países Bajos y Dinamarca. Estados Unidos, curiosamente, quedó en el puesto 16, lejos de los extremos.

¿Y México? En el nivel general no aparece ni arriba ni abajo, lo que sugiere una posición intermedia. Pero cuando se observa el componente más “duro” del narcisismo —rivalry— México sí destaca: está entre los cinco países con niveles más bajos, junto con Serbia, Colombia, Austria y Sudáfrica. Es decir, México se ubica entre las sociedades menos propensas al narcisismo agresivo, ése que compite, confronta y defiende el ego atacando. En admiration, el componente más suave, México tampoco aparece en los extremos, lo que refuerza un perfil moderado.

El estudio también confirma patrones universales: los jóvenes son más narcisistas que los mayores, los hombres más que las mujeres, y quienes perciben mayor estatus tienden a verse de forma más autoengrandecida. Estos patrones se repiten casi igual en los 53 países, desde Alemania hasta México. En resumen: el narcisismo no es un fenómeno estadunidense, sino humano, con matices culturales interesantes y un lugar particular para México: bajo en confrontación, moderado en autopromoción y lejos de los extremos.

Le comparto que este estudio incluye una nota acerca del fenómeno de rivalry y admiration, el cual ayuda a entender que no todo narcisismo es igual. Uno confronta, el otro seduce. Y los países no puntúan igual en ambos. Finalmente los países más colectivistas y con mayor PIB mostraron niveles más altos de narcisismo en admiration, desafiando la idea de que el narcisismo es exclusivo de sociedades individualistas.

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