Con los mejores deseos para este naciente año, queridos lectores, sea un calendario lleno de noticias maravillosas y, por supuesto, grandes juegos de pelota.
Comienza 2026 con una perspectiva interesante dentro de tantos eventos sapientes de cómo un año de Mundial de futbol puede quitar reflectores, aunque no deja de ser una oportunidad de sumar.
Estamos en un enero donde tradicionalmente se tienen los playoffs de una Liga Mexicana del Pacífico, la cual ha tenido como una nueva y muy refrescante opción la llegada de los Jaguares de Nayarit sumando puntos, aterrizando como una plaza más que bienvenida si mantiene esa seriedad de organización, de aporte. La LMP ha tenido un nivel quizá no tan espectacular como otras épocas, sólo recordemos cómo hoy es una mejor oportunidad para el pelotero mexicano… será interesante ver a los de Tepic luchar contra los campeones Charros de Jalisco o los tradicionales fuertes de enero, como los Naranjeros de Hermosillo o Yaquis de Obregón.
Esto dará paso a una Serie del Caribe a jugarse de nuevo en Guadalajara (Zapopan), donde no deja de ser una oportunidad para los peloteros en pos de mostrar su nivel, literal… a casi horas, de comenzar los campamentos primaverales de las Grandes Ligas.
Con todo el movimiento ligamayorista en Arizona y la Florida, los arsenales nacionales se moverán también en esas coordenadas para preparar un Clásico Mundial de Beisbol a comenzar con un muy buen duelo entre Australia y Taipei en el Tokyo Dome, esto en marzo.
Las Mayores pueden jactarse de cómo el WBC ya no es “jugarse la fama”, pues sí se tiene bastante buena expectativa para esta nueva edición, aún en año de mundial futbolero, como ya dijimos, sobre todo con el trabuco armándose día a día por parte de Estados Unidos; será interesantísimo ver la novena presentada por dominicanos y venezolanos, aunque… la verdad todos la sabemos: el enorme choque esperado con las pantallas anunciando el “USA vs. Japan” y sería ver si Ohtani con sus samuráis pueden vencer de nuevo a los inventores de este maravilloso deporte del diamante.
No puede haber mejor preámbulo para una temporada de unas Grandes Ligas como una industria donde un deporte de altísima cantidad de variables puede seguir firme como una opción de entretenimiento familiar: todos los ojos seguirán en los Dodgers de Los Ángeles, podrán ir por el hoy lejano threepeat (triple corona consecutiva) alguna vez tan sonado con sus vecinos de ciudad los Lakers del basquet, con el eje de Magic Johnson, hoy alto directivo de los azules.
Por supuesto, los vecinos neoyorquinos (Mets y Yankees) querrán pelear, al igual que los archirrivales texanos, y veremos si los Bravos de Atlante o los mismos Azulejos de Toronto algo quieren decir… a tiempo.
