Regresa Lía, pero sin red

Adrián Rueda

Adrián Rueda

Capital político

El PAN ya tiene nombre para Álvaro Obregón: Lía Limón, exalcaldesa que en 2024 perdió ante al morenista Javier López Casarín la tercera alcaldía más grande la ciudad, y que hoy quiere la revancha.

Es la mejor posicionada en las encuestas panistas y por eso los azulitos piensan en ella para 2027, pero las condiciones son muy distintas a las de hace cinco años, cuando compitió y ganó por primera vez.

En 2021 llegó impulsada por el fallecido Leonel Luna, que había puesto a su disposición toda la  estructura armada en sus años de líder territorial del PRD. A eso se sumó la activa participación del PAN y del PRI, con cierta influencia en la demarcación.

Pero hoy Lía no tiene estructura que la sostenga; en 2024 perdió porque Morena le ganó la calle y la operación territorial. Hoy, sin liderazgos ni operadores naturales, la tendría muy cuesta arriba.

Aunque Limón es conocida, no basta con el nombre. Se necesitan promotores y un equipo que mueva el voto el domingo; no los tiene.

Además, en el PAN aseguran que, como condición para tomar la candidatura, Lía exige que le dejen definir todas las posiciones del partido, desde concejales hasta diputados locales y federales; que le entreguen el territorio completo.

No es viable, pues pondría en jaque al blanquiazul. De por sí los experredistas que la apoyaron jamás se sintieron cómodos con el albiazul. Eso sin contar que muchos se quejan de maltrato, precisamente durante la administración de la exalcaldesa.

El partido enfrenta dos dilemas: si le dan todo, habrán fracturas con los grupos que han trabajado el territorio estos dos años; si no se lo dan, pierden una candidata competitiva y tendrán que trabajar al vapor por otra opción.

Por su parte, Morena tiene la ventaja de la gestión, el presupuesto y la estructura del partido. A pesar del mal gobierno y las divisiones generadas por López Casarín, para ganar el PAN necesita, quizá más que una figura conocida, operación, dinero y unidad.

Porque el costo interno sería altísimo si Lía toma todo y desplaza de las candidaturas a liderazgos cómo Pablo y Claudia Montes de Oca. O a Liz Salgado, sólo por citar unos cuantos.

Los panistas tienen hasta diciembre para decidir si le entregan el paquete completo a Lía, aunque obviamente deben decidirlo desde ya. Si se lo dan, será con la condición de que ella arme su estructura; si no, tendrán que buscar otro perfil que sí tenga calle.

Como quiera, Álvaro Obregón vuelve a ser campo de batalla azul, y esta vez la candidata quiere ser la jefa de plaza. Pero sin estructura ni operadores, el PAN lo pagaría caro el día de la elección.

Lía apuesta a que su marca personal todavía pesa, pero sin equipo ni territorio su candidatura sería como un globo que se infla en redes y se poncha en las urnas.

CENTAVITOS…

Vaya jueguito que se traen los morenistas en la CDMX, luego de que a la inauguración de una Utopía en Tlalpan, Clara Brugada se hizo acompañar de diputados guindas y de funcionarios del gobierno federal, como la fiscal Ernestina Godoy y la consejera jurídica, Luisa María Alcalde, ambas cercanas a Claudia Sheinbaum. No es tanto la Utopía, sino que Tlalpan es un territorio que sufre de una intensa disputa interna, además de ser la alcaldía que catapultó a la inquilina de Palacio. Un detalle no menor, es que si bien asistió una gran cantidad de diputados guindas, faltaron Alberto Vanegas y Pedro Haces Lagos, quienes últimamente le han estado jugando las contras a la alcaldesa Gabriela Osorio.