Llegan diputados fuera de forma

Lo que pasa es que al ala de Martí no le pueden tocar a una de sus piezas, porque saltan.

Adrián Rueda

Adrián Rueda

Capital político

Parece que a los diputados les cayó mal la etapa final del puente Guadalupe-Reyes, combinada con los tamales del Día Candelaria, porque ayer se vieron fuera de forma en la sesión inaugural del primer periodo legislativo del Congreso de la Ciudad de México.

Y no por sus kilitos demás, sin por el simplón debate entre Morena y el PAN, que ante la falta de agenda, se enfrascaron en discutir quién de los alcaldes en Miguel Hidalgo y Azcapotzalco, Mauricio Tabe y Nancy Núñez, respectivamente, en el menor peorcito.

Curioso que acapararan el tiempo en ver quién de los dos es menos corrupto —por el uso de los recursos públicos, y no por documentar quién es mejor—.

En su afán por defender a Nancy, el ala identificada con Martí Batres en el Congreso, que es a la que responde la alcaldesa de Azcapotzalco, intentó no solamente defender, sino de alguna manera justificar que ha trabajado en su demarcación.

Una de las primeras en subir a defenderla fue la mismísima líder de la bancada, Xóchitl Bravo, quien como argumento central dijo que el PAN no digiere que los ciudadanos de esa alcaldía hayan apoyado a la morenista en 2024, “por el buen gobierno que hace”.

Quizá Xóchitl olvidó que en ese año Núñez era legisladora, por lo que no podrían haber ratificado un trabajo que todavía no iniciaba. Ella venía de seis años como diputada local, donde, por cierto, nunca destacó precisamente por su productividad.

Pero si Bravo patinó, la que de plano desbarró fue su compañera Valentina Batres, a quien se le trabó la mandíbula y a veces la lengua al tratar de defender a Nancy, atacando a Tabe, al grado de que por momentos presentó en tribuna lagunas mentales, cosa rara en ella.

Uno de los que alimentó ese debate fue Víctor Hugo Romo, quien no digiere las dos derrotas consecutivas ante Tabe, que lo desterró de Miguel Hidalgo, al grado de que en 2024 tuvo que huir a Azcapotzalco, a un distrito compartido con la alcaldía que había gobernado dos veces.

A Morena le caló que los panistas exigieran la comparecencia de la alcaldesa de Azcapotzalco para explicar la adjudicación directa de contratos millonarios para comprar gorras, playeras y televisores, en lugar de invertir en obras.

También que le hayan cuestionado que tolere una construcción presuntamente ilegal Camarones, que ha sido cuestionada por los vecinos. Cuánta saliva se pudieron haber ahorrado; con remitirse a las encuestas, que ubican a Tabe entre los mejor calificados, y a Nancy entre las peorcitas.

Porque son las mismas encuestadoras que dan, tanto a Claudia Sheinbaum como a Clara Brugada, calificaciones aprobatorias a sus gobiernos; o sea, para Morena son creíbles.

Lo que pasa es que al ala de Martí no le pueden tocar a una de sus piezas, porque saltan.

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CENTAVITOS

Y al final el diablo si metió la cola en Donceles, y Víctor Hugo Lobo Rodríguez no regresó a su curul, como se había anunciado, tras el acuerdo alcanzado la semana pasada y anunciado por el alcalde de GAM, Janecarlo Lozano. Aunque Lozano —que por alguna razón le dieron la encomienda de arreglar un problema que en teoría no era suyo— dijo que Lobo Rodríguez y Gerardo González habían alcanzado un acuerdo para que el primero retomara la curul que el segundo le había cedido en el Congreso. Pero como el alcalde cantinfleó tanto, a nadie quedó claro a partir de cuándo, y ayer González se pavoneó en la sesión, aunque por la tarde pidió licencia para que —ahora sí— el martes próximo Lobo Jr. regrese a la bancada guinda.