El factor Lía en Álvaro Obregón

• Lía no tiene cola que le pisen.

La designación aliancista de Lía Limón en Álvaro Obregón fue una de las decisiones más acertadas, pues es una de las pocas candidatas que puede representar perfectamente a los tres partidos de oposición que la postulan.

Los orígenes de Lía en la vida pública son panistas, incluso fue diputada por ese partido en la entonces Asamblea Legislativa del DF, aunque al final tuvo una salida abrupta del blanquiazul que generó cierto recelo a su postulación.

De hecho, fue una de las negociaciones más difíciles que hasta el final tuvo que hacer el desaparecido Leonel Luna, para convencer, sobre todo al ala más conservadora del PAN, que la aceptaran como su representante.

Porque si bien la posición correspondía a los panistas, por la diversidad de estratos poblacionales que confluyen en esa alcaldía —la tercera más poblada de la capital—, era importante que tanto priistas como perredistas se sintieran también representados.

En ese territorio convergen zonas muy pobres y muy ricas, con una clase media y media alta exigente, que está inconforme con lo que pasa, pero que además conserva también un núcleo importante tradicionalmente priista.

Sumado a sus orígenes panistas, es importante que Lía haya trabajado en el gobierno de Enrique Peña Nieto y que su padre —Miguel Limón Rojas— haya colaborado con Miguel de la Madrid, Carlos Salinas y Ernesto Zedillo, quien lo hizo secretario de Educación.

Y no porque en estos momentos sea un motivo de orgullo haber tenido alguna cercanía con el PRI, sino porque los votantes de Álvaro Obregón que llevan ese ADN en sus venas —que todavía son muchos— no la ven completamente ajena.

Pero sin los azules y los verdes no se sienten incómodos con ella, ¿entonces dónde quedan los perredistas de una alcaldía que los últimos años ha sido de izquierda? ¿Qué los podría identificar con esa candidatura?

Pues que además de coordinar fundaciones que ayudan a personas desamparadas, Limón ha encabezado la defensa de las mujeres a las que el gobierno de la 4-T dejó en el desamparo con la cancelación de las guarderías populares.

Ésa es una causa social importante, que puede darle cierto reconocimiento y hacer clic entre el núcleo perredista de la zona, además del apoyo que tenía de Luna.

Otras de las causas por las cuales su candidatura es idónea en estos momentos es que Lía no tiene cola que le pisen, contrario al candidato de Morena, Eduardo Santillán, quien en más de una ocasión ha estado bajo sospecha de corrupción.

Este último punto es medular y puede hacer la diferencia, pues la corrupción es el discurso medular del Presidente contra la oposición, pero aquí le pega al candidato oficial.

A Limón la han querido atacar con que reside en Miguel Hidalgo, pero además de que su credencial de elector es de Álvaro Obregón, tiene departamento a su nombre en esa demarcación, incluso ahí estuvo su módulo de atención ciudadana cuando fue asambleísta.

Por eso fue atinada su elección.

 CENTAVITOS

Y hablando de Leonel, muy bien tendrá que pensar el PAN qué va a hacer con el Distrito 17 que tenía reservado para él, pues si se lo dan a un panista tradicional, quién sabe cómo reaccionen los líderes que apoyaban a Luna, que de por sí andan de capa caída. Quizá el albiazul tendría que postular a un —o una— leonelista para motivar a sus seguidores a seguir con la alianza y evitar que caigan en la tentación de cambiar de bando. Tienen hasta el 24 de este mes para decidir, pues es cuando vence el plazo oficial para el registro de candidatos a diputados.

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