Echa Brugada a Díaz-Polanco

Adrián Rueda

Adrián Rueda

Capital político

Clara Brugada decidió aceptar la oferta de Héctor Díaz-Polanco para dejar la dirigencia de Morena en la Ciudad de México, y la hará efectiva para designar un relevo en las próximas horas.

La renuncia fue dejada en el escritorio de la jefa de Gobierno, declaró el propio Díaz-Polanco, quien fue llamado a cuentas luego de que, tanto alcaldes como diputados de la 4T, se quejaron de la falta de trabajo de su dirigente.

El político de origen dominicano aseguró a los diputados de su partido que él no necesita ningún cargo partidista, pues es un investigador reconocido internacionalmente, por lo que dejó su renuncia firmada.

Aunque no lo hubiera hecho, sus días estaban contados; de cualquier forma, desató el grillerío entre los guindas, pues las tribus pelean con todo la posición.

En medio del escándalo han salido dos nombres, ambos de integrantes de la bancada de Morena en Donceles, para tomar las riendas: la exlideresa Martha Ávila y el vocero Paulo García.

Amén de los nombres, lo que está en juego es una disputa más entre Brugada y Claudia Sheinbaum, esta vez por el control del partido en la ciudad, pues depende de quién de los dos quede, es como se acomodarán las cosas.

Todo el mundo tiene claro que si Ávila es la elegida, doña Clara habrá sido la ganadora, pues, como gobernante, tendría que ser la jefa política de la capital; si el elegido es García, la victoria se la podría acreditar Claudia.

Las apuestas son que, al final, Paulo se impondrá, pues viene del equipo de Sebastián El Sebas Ramírez, quien presidió el partido cuando Sheinbaum fue jefa de Gobierno, por lo que es considerado como su cercano.

Mientras no se oficialice el nombre del relevo, las patadas bajo la mesa morenista se acentuarán por el hueso, lo cual agrava aún más la falta de control que desde hace más de un año padece doña Clara en la ciudad.

Es evidente que hay una crisis política local y que la única que no la ve es la jefa de Gobierno, quien carece de toda coordinación con los partidos de la alianza y los alcaldes de su propio movimiento.

Ni Clara ni su equipo tienen la capacidad para mantener la gobernabilidad, y menos si carecen de toda articulación con sus propios aliados de la 4T.

Hasta parece que la jefa de Gobierno estuviera dispuesta a que se perdieran las próximas elecciones en la CDMX que, aunque le pegaría a ella misma, debilitaría el liderazgo de la Presidenta.

La lucha no será fácil, pues Sheinbaum no está nada conforme con la labor de Brugada, a quien ha tenido que corregirle la plana para que se mantenga a flote.

Tan revueltas tiene las cosas la exalcaldesa de Iztapalapa, que ayer citó en sus oficinas del Antiguo Ayuntamiento a los coordinadores parlamentarios de la capital para tener una primera reunión de acercamiento… ¡Casi dos años después!

Y, mientras, su secretario de Gobierno, César Arnulfo Cravioto, que debería de ver estos temas, seguramente atiende sus intereses inmobiliarios en Polanco.

CENTAVITOS

Tan descontrolado está el partido en la ciudad, que la diputada morenista Erika Rosales y su exjefe en la alcaldía Xochimilco, José Carlos Acosta, promuevan la revocación de mandato en contra de la alcaldesa petista Circe Camacho, que es aliada de la 4T. El asunto es que Acosta es subsecretario de Capital Humano con la propia Brugada, por lo que sería difícil creer que actúe a espaladas de la jefa de Gobierno. Ni con la propia Alessandra Rojo de la Vega, alcaldesa opositora en Cuauhtémoc, los morenistas se atrevieron a tanto.