Disputan predio como perros y gatos

Adrián Rueda

Adrián Rueda

Capital político

*La reciente intervención del Refugio Franciscano para perros y gatos en Cuajimalpa, producto de una orden judicial para salvar a los animales, ha hecho que muchos levanten la ceja.

A ver a ver, cómo está eso de que así nomás, de buenas a primeras, el Gobierno de la Ciudad de México se pone la capa de defensor de animales desamparados, nada más porque Clara Brugada presumió alguna vez en campaña una foto con sus perros en Iztapalapa.

La reciente intervención del Refugio Franciscano para perros y gatos en Cuajimalpa, producto de una orden judicial para salvar a los animales que supuestamente se encontraban en condiciones de hacinamiento y maltrato, ha hecho que muchos levanten la ceja. 

Tras la intervención, Clara aseguró que los animales fueron trasladados a tres albergues a cargo de su gobierno: la Brigada de Vigilancia Animal, el Hospital Veterinario de la Ciudad de México y un albergue canino en el Ajusco.

La jefa de Gobierno dijo que ahí se les garantizaría cuidado, protección, alimentación y bienestar; como si fueran perros de Dinamarca, pues. Pero, a cinco días de esa intervención, no se sabe bien a bien dónde están, cuántos son y en qué condiciones se encuentran los animales.

Claro que no está mal que la autoridad intervenga en el rescate de estos seres, pero el operativo se da justo cuando hay una disputa legal por la posesión de ese predio, de muy alto valor en el mercado inmobiliario.

Aunque se trata de una disputa entre particulares, que se está dirimiendo por la vía judicial, no faltan los malpensados que ya empiezan a sospechar que detrás de la acción podría estar el Cártel Inmobiliario de Morena, plagado de vivienderos y desarrolladores privados.

Y es que en la 4T abundan organizaciones ligadas a funcionarios federales y locales e, incluso, a diputados del Congreso de la CDMX que tienen como norma invadir predios en litigio para luego construir vivienda y repartirla entre sus agremiados.

Aunque también el predio lo disputan poderosos grupos privados que ambicionan esa propiedad, que, por lo pronto, dejó de ser refugio para animales desamparados y se convirtió en refugio de desarrolladores ambiciosos.

La fiscal Bertha Alcalde justificó el aseguramiento del inmueble, ubicado en la carretera México-Toluca, debido a diversas denuncias ciudadanas de que ahí se encontraban perros y gatos en situación lamentable.

Llama la atención la celeridad con que la Fiscalía de la CDMX atendió una denuncia anónima y actuó con una presteza inaudita, considerando que regularmente las cosas ahí se mueven con la velocidad de un caracol.

Habrá que estar pendientes en si detrás de esa acción, aparentemente noble, no hay un negocio inmobiliario en puerta que, por el tipo de predio y la zona, podría representar alcanzar una cifra de varios ceros.

Por lo pronto, algunos animales fueron llevados al Ajusco sin importar la alerta roja de bajas temperaturas emitida por el propio gobierno; 183 más fueron enviados a la obra negra de la utopía que Brugada construye en el deportivo Los Galeana, en GAM.

A donde quiera que los hayan enviado, seguramente ahora sí estarán hacinados y maltratados y no con mejor atención, como aseguró Clara. O sea, nada de perros y gatos del bienestar; son víctimas de un botín inmobiliario en los terruños del alcalde Carlos Orvañanos.

*CENTAVITOS

Y a todo esto, dónde está Ana Villagrán, la exdiputada panista que dirige la Agencia de Atención Animal, y que al menos debería hacer algún comentario para hacer como que alguien la pela y que valió la pena traicionar al PAN para tirarse a los brazos de Morena, partido al que siempre despreció. ¡Éste es su tema, que se meta!

 

Temas: