Cravioto mete la pata en Donceles

César Arnulfo Craviotocabildeó personalmente con los diputados de su partido para quele dieran tratoen su visita a Donceles.En la última semana de octubre, previo a su comparecencia con motivo de la glosa del informe deClara Brugadacomo jefa de ...

  • César Arnulfo Cravioto cabildeó personalmente con los diputados de su partido para que le dieran trato en su visita a Donceles.

En la última semana de octubre, previo a su comparecencia con motivo de la glosa del informe de Clara Brugada como jefa de Gobierno, César Arnulfo Cravioto cabildeó personalmente con los diputados de su partido para que le dieran trato en su visita a Donceles.

Llamó a cada uno para recordarles la importancia de que no faltaran y, sobre todo, de que cerraran filas con él para enviar un mensaje de unidad dentro y fuera del partido. La mayoría cedió, pero la soberbia y falta de oficio de César Arnulfo estuvo a punto de arruinarlo todo.

Y es que se le ocurrió meterse en la elección de la dirigencia del Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno de la Ciudad de México, que desde el 21 de septiembre permanece acéfala luego de concluir el periodo de Aarón Ortega como secretario general.

Las secciones sindicales habían realizado su respectiva asamblea estatutaria, en la que salió electo Hugo Alonso Ortiz, líder de la Sección Uno, que agrupa a los trabajadores de Limpia de la capital.

A pesar de las actas de la elección, Cravioto declaró públicamente que el proceso había sido ilegal, por lo que triunfo de la planilla de Alonso Ortiz no sería reconocida.

Esa declaración encendió los ánimos entre los trabajadores, pues todos saben que el candidato de él era César Piña, del grupo conocido como Los Rojos, que es una fracción minoritaria en el Sindicato Único, pero que es la que conviene al oficialismo.

La abierta intromisión del secretario de Gobierno en la vida sindical enardeció a los trabajadores, que cuentan con una diputación en la persona de Julio Rubio Gualito, afiliado al grupo sindical ganador.

Esta injerencia ocasionó que el conflicto sindical se extendiera hasta la bancada local de Morena, donde 14 diputados aliados de la 4T amenazaron con romper la tan anhelada unidad oficialista.

Ante ello, la coordinadora morenista en Donceles, Xóchitl Bravo, intercedió para concretar una reunión privada, en la que César Arnulfo propuso que Hugo Alonso cediera la dirigencia a Rubio Gualito y que el dirigente operara desde las sombras.

La propuesta no solamente fue rechazada, sino que el diputado amenazó con dejar la curul y, de no haber sido por la intermediación de Bravo para promover la tregua, la comparecencia de Cravioto hubiera terminado mal.

Aunque, de todos modos, hubo una fisura, pues el diputado Víctor Hugo Lobo Rodríguez abandonó la comparecencia en protesta porque el funcionario tiene metidas las manos en el conflicto del PRD capitalino, cuya titularidad la disputan dos grupos.

Como César Arnulfo presiona a las autoridades electorales para favorecer a uno de ellos, Lobo Rodríguez dejó la glosa.

  • CENTAVITOS

Qué bueno que la diputación de Morena se solidarizó con Claudia Sheinbaum después del acoso de que fue víctima el martes en una calle del centro, pues no se puede permitir que una mujer sea agredida, sea quien sea. Una palomita para ellos, pero también un tache porque los mismos diputados —mejor dicho, diputadas— protegieron a Cuauhtémoc Blanco y lo arroparon con gritos de “no estás solo” cuando, en San Lázaro, la oposición pedía desaforarlo para que respondiera por la presunta violación en contra de su media hermana… Y cómo olvidar que, en el ámbito local, la 4T nunca se solidarizó con la exdiputada panista Luisa Gutiérrez, hoy presidenta del blanquiazul en la CDMX, que en la legislatura pasada denunció por abuso sexual al diputado morenista Nazario NorbertoO todos coludos o todos rabones, ¿no?

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