Todo gobernante que quiera dar resultados, además de ser un buen líder, debe acompañarse de un gabinete que le permita llevar a buen puerto su proyecto, sobre todo en las áreas neurálgicas de su administración.
Pero lo que sería el ABC de la administración pública parece no preocupar en la CDMX, pues las principales carteras están ocupadas por personajes de muy bajo perfil que, en menos de un año, han perdido el control del gobierno.
La posición más importante después de Clarita Brugada sería la Secretaría de Gobierno, para coordinar todas las áreas de la administración, y velar porque la ciudad esté tranquila, en paz y trabajando.
Pero es obvio que esa silla le queda muy grande a César Arnulfo Cravioto, quien no está haciendo la chamba, afectando directamente la tarea de su jefa, que ya no sabe ni cómo parar las críticas por la falta de resultados.
Ejemplos de la ineficacia del secretario de Gobierno hay muchos, pero basta citar las manifestaciones de comerciantes, el operativo para desalojar un concierto en un foro cultural o el cierre de la Ciudad Judicial, para entender la falta de oficio.
Si bien es cierto que el gobierno local es presa de intrigas promovidas incluso desde dentro de la 4T, también lo es que Cravioto tendría que procurar el orden en el ámbito político, que está muy descompuesto.
El Congreso de la CDMX naufraga entre las divisiones de Morena y sus aliados, al grado que los partidos aliancistas de la 4T, Verde Ecologista y PT, analizan seriamente irse por su cuenta en las elecciones de 2027.
Aunado a ello, César Arnulfo se metió de lleno en la disputa de dos grupos por el control del PRD capitalino, y con ambos ha quedado mal, no sólo él, sino también Clarita, pues se entiende que habla en nombre de ella.
El caso más mediático y delicado, después del asesinato de dos colaboradores de su jefa, se dio en el Foro Alicia, donde policías capitalinos y efectivos de la Guardia Nacional desalojaron a unas 500 personas que asistían a un concierto, sin explicar por qué.
Es grave que no se sepa aún quién dio la orden y que los gobiernos local y federal se estén echando la bolita, sobre todo por la presencia de militares equipados con armas largas. Si Cravioto dio luz verde al operativo, mal; si no lo enteraron, peor, porque no lo toman en cuenta.
La cosa es que, si en el Foro Alicia se pasó de tueste, en la agresión de ayer a trabajadores del Poder Judicial se fue al otro extremo, pues no movió un dedo para que la Policía protegiera a los manifestantes, que fueron agredidos por golpeadores contratados para amedrentarlos.
Y la de malas, en el plantón murió una persona, aunque al parecer fue por paro cardiaco, de lo cual no sería responsable directo.
El chiste es que la capital es un relajo y, si Clarita no hace ajustes pronto, se le va a ir de las manos. Cravioto tendría que entregar resultados o aceptar que es un fusible que debe ser cambiado para que su jefa no reciba las descargas.
CENTAVITOS
Mucha alharaca hizo el gobierno capitalino por los preparativos del Mundial de Futbol, donde la CDMX será una de las sedes. Fiel a su costumbre y a falta de un año, Clarita prometió que la ciudad estará lista para recibir sin tráfico y con los mejores servicios del mundo a los visitantes. Alguien debió decirle que para el Mundial de Qatar ese país dedicó cuatro años de preparación, y que los chinos llevan casi un año alistando el de 2030, nomás para que dimensione los tiempos.
