Adán, como fiera herida

No se le ve al senador espantado y se da el lujo de desafiar a todo mundo.Como presa acorralada, Adán Augusto López amenaza con desnudar el complot que según él se gestó en su contra; dice saber quién lo organizó y amenaza con darlo a conocer cuando lo considere ...

  • No se le ve al senador espantado y se da el lujo de desafiar a todo mundo.

Como presa acorralada, Adán Augusto López amenaza con desnudar el complot que —según él— se gestó en su contra; dice saber quién lo organizó y amenaza con darlo a conocer cuando lo considere oportuno.

Para nada se comporta como un cadáver político —a pesar de que todo mundo lo ve así—, y se concentra en dejar muy claro que como exsecretario de Gobernación tuvo acceso a mucha información de las áreas de Inteligencia del Estado, y que podría usarla si lo obligan.

Se da el lujo de amenazar al poder —venga de donde venga—, y ha dejado claro que no tiene intención de pedir licencia a su cargo como senador de la República y menos de dejar la coordinación de Morena en la Cámara alta.

¿Pero qué le da valor al notario tabasqueño que hace negocios al amparo del poder público, y no lo cita el Ministerio Público, a pesar de los evidentes nexos de sus subordinados con el crimen organizado?

Adán Augusto actúa como mafioso; dicen que lo es.

Hasta en el propio gobierno le tienen cierto resquemor; no sólo por la evidente protección de Andrés Manuel López Obrador, sino además por haber sido operador de los negocios de la familia presidencial el sexenio pasado.

¿O alguien duda a qué fue a Badiraguato cuando detuvieron a Ovidio Guzmán —el hijo de El Chapo—, que después fue extraditado a Estados Unidos? ¿Y qué hay de las inexplicables escalas del avión que trajo a México a Hernán Bermúdez, líder de La Barredora?

Está la parada de varias horas en un aeropuerto militar de Colombia, donde nadie sabe —bueno sí, algunos— quiénes lo vieron en ese lapso. Y la segunda, muy cerca del rancho de López Obrador, en donde dicen se habría pactado la omertá —pacto de silencio mafioso— para no implicar a nadie.

Afirman que no delatará ni al líder del Senado y mucho menos al expresidente o a alguien de la familia. Es más, a la propia 4T no le conviene que cante, por la salpicadura que se armaría en el movimiento.

Adán Augusto tiene como seguro de vida toda la información de los enjuagues políticos y económicos de los principales líderes de Morena, y nadie desea más manchas.

Cómo explicaría la 4T la clase de delincuentes que tienen incrustados en el Senado, o en algunas dependencias como la Secretaría de Educación Pública, por ejemplo. A menos que Estados Unidos se aferre a la cabeza de uno de los jefes.

Más de uno recomienda a Adán pedir una embajada ahorita que puede, para despresurizar el escándalo, pero sus compromisos son tantos, que no es tan fácil zafarse.

Además de los acuerdos que le achacan con el crimen organizado a nombre del gobierno, también involucró a varios gobernadores y hasta empresarios. Como operador de los negocios, sabe todo el teje y maneje.

Por eso no se ve espantado y se da el lujo de desafiar a todo mundo. Pasó de presa a cazador; no le molesta hacer cosas turbias, sino que se ventilen. Antes ningún cadáver político podía seguir activo; menos como líder del Senado.

Se siente intocable… quizá lo sea.

  • CENTAVITOS

Tras ser nombrado como embajador de México ante la OEA, Alejandro Encinas se despidió ayer a través de sus redes sociales de su efímero paso por el gobierno capitalino. Dijo que instruyó a su equipo para fortalecer el proyecto que coordinó, a fin de seguir apoyando la transformación de la CDMX. ¡Vaya cinismo de cuate, que en un año no hizo nada que no fuera cobrar y engordar la nómina! Se va fracasado, y deja un montón de pendientes que tienen atorada la ciudad. Quizá por ello lo despidieron por redes y no en persona.

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