Apalea Martí a El Peje

Al barrer a Monreal y a Sheinbaum, Batres se convirtió en un peligro para el tabasqueño.

Adrián Rueda

Adrián Rueda

Capital político

Si bien Martí Batres borró del mapa a Ricardo Monreal en las elecciones del pasado domingo rumbo a la renovación de Morena en el Distrito Federal, otro de los damnificados fue el mismísimo Andrés Manuel López Obrador.

Y es que nadie reparó que, previo a la instalación del Consejo Político del domingo, que quedó a cargo de Clara Brugada, la semana anterior se habían realizado las asambleas distritales para elegir a cinco delegados por distrito.

En esa elección participó nada menos que el mismísimo Peje en persona, quien se postuló por el distrito 23 federal, sólo que El Mesías fue apaleado por los candidatos de Batres y lo mandaron al deshonroso ¡tercer lugar distrital!

O sea, López Obrador no pudo ganar la elección de un distrito electoral del DF dentro de su propio partido, lo cual lo tiene tan irritado que de plano prefirió irse de gira a Oaxaca, el fin de semana, que presentarse a la elección del Consejo Político de Morena en la capital.

En las elecciones distritales de hace una semana, Gerardo Villanueva, exsecretario particular de Batres y su muchacho de toda la vida, obtuvo 196 votos; Carlos Castillo, 94, y López Obrador, 67, sólo cuatro más que María Luisa Alcalde, la hija de Bertha Luján.

Esa humillación a su líder le puede costar muy caro a Martí, quien, lejos de sentirse papá de los pollitos por haberse apoderado de los morenos en la ciudad, tiene que cuidarse las espaldas de ahora en adelante.

Porque al barrer no sólo a Monreal y a Sheinbaum, sus principales contendientes para el GDF en 2018, sino al propio Andrés Manuel, se convirtió en un peligro para el tabasqueño, al que no le gustan nada los protagonismos... excepto los propios.

Ante este panorama, varios empiezan a apostar que El Peje dejará la presidencia del Consejo Nacional de Morena el mes entrante —cargo al que se podría reelegir—, para lanzarse como líder nacional de su partido, precisamente en lugar de Batres.

Con esa jugada el tabasqueño le pondría el pie al exceuísta, pues desde el CEN tomaría el control político de Morena también en el DF, silla en la que Martí ya se ve sentado.

Y, de paso, López Obrador tendría la plataforma ideal para seguir promoviéndose para su tercera candidatura presidencial sin violentar la ley, pues haría todas las giras que le vengan en gana, bajo el pretexto de que es presidente de un partido político.

Así que la humillación que Batres le hizo a su amo le puede salir bastante carita.

CENTAVITOS... Y hablando de El Peje, qué tonteja casualidad —como dijeran las abuelas— que, tan luego visitó Francia, Marcelo Ebrard dio señales de vida y solicitó un “rastreo” de probables órdenes de aprehensión en su contra en México y hasta un amparo. Oficialmente no se reportó que se vieran estos personajes, pero de que hablaron... y prueba de ello es que Ebrard amenaza con regresar. ¿Le habrá ofrecido López Obrador su manto protector como cuando Vicente Fox lo iba a meter a la cárcel por los linchamientos de Tláhuac?... Ya están las comisiones en la ALDF, ahora faltan la Oficialía Mayor y la Tesorería, por ejemplo, que deberán salir esta semana, pues el poder político no se sostiene sin el dinero, y vaya que en Donceles hay.

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