Los entuertos de Rubalcava
Este asunto de Los Claudios le revienta después de la explosión del hospital.

Adrián Rueda
Capital político
La captura de Claudio Germán González, líder de la banda de secuestradores que la PGR atrapó esta semana en la delegación Álvaro Obregón, detonó una bombita que podría costarle caro al delegado Adrián Rubalcava.
No porque el delegado esté implicado o participe en las actividades ilícitas de ese grupo, desde luego, sino porque finja no haber tenido relación con ellos a pesar sus negros antecedentes.
Quien se precie de conocer bien Cuajimalpa y diga que no sabe quiénes son Los Claudios, miente con todos sus dientes.
El delegado priista o verde ecologista, como sea, los conoce muy bien desde que era perredista, pues en la delegación hay un dicho entre los empleados: “Quien quiera ser delegado ya sabe que en el paquete van Los Claudios”.
Tan es así que Héctor González, hermano de Claudio y a quien identifican como parte de un grupo de golpeadores, está en la nómina de Rubalcava como jefe de Unidad Departamental de Preservación de Áreas Protegidas.
En redes sociales circuló una foto donde el delegado posa abrazado de Claudio, el líder de la banda de secuestradores; Adrián salió primero a decir que se saca fotos con mucha gente que ni conoce —lo cual es cierto— y después a afirmar que la foto está trucada.
Si la foto es auténtica o no es completamente irrelevante, pues el delegado es de los funcionarios que más le gusta salir a la calle y tomarse fotos con medio mundo; pero que diga que no conoce al líder de Los Claudios sí ofende.
El grupo es famoso por servir de choque a la autoridad en turno y esta administración no ha sido la excepción.
Fueron ellos quienes a finales del año pasado golpearon fuera de la ALDF a los cirqueros que protestaban por la prohibición de animales en sus espectáculos, iniciativa promovida por el PVEM, partido que postuló en 2012 a Rubalcava.
La detención de Claudio la hizo la PGR y no la del DF, por lo que no puede alegar que el PRD o el GDF esté detrás del asunto. En todo caso es el gobierno federal, por cierto priista, fue el que hizo la detención que detonó el escándalo.
La noticia no pudo caer en el peor momento para Rubalcava, quien no ha entendido bien las señales que le mandan del gobierno federal, pues primero supuso que iba a una diputación local, luego a un hueso en el gabinete presidencial, y ahora de nuevo a la ALDF.
Este asunto de Los Claudios le revienta casi inmediatamente después de la trágica explosión del Hospital Materno Infantil Cuajimalpa, que le impidió adelantar su licencia para alistar su campaña; ahora, la oposición exige su renuncia y si se va se puede pensar que es porque así se lo pidieron, aunque no sea cierto.
Pero eso no es todo, hay que agregar que los priistas están muy enojados porque la única delegación que tienen en el DF se la dejaron al PVEM, y para acabarla de amolar el delfín de Adrián para sucederlo, Miguel Ángel Salazar, nada más no levanta.
Ah, y también ya se supo que varios líderes territoriales e incluso al excandidato marcelista Luis Rosendo Ramos ya se sentaron con el perredista Luis Espinosa Cházaro, quien busca hacer la vaquita para la delegación y en una de esas la junta.
Para rematar, en el Verde Ecologista también están enojados, pues quien iba a decir que el partido que presume haber logrado cadena perpetua a secuestradores se vea empañado con las versiones en redes de que uno de ellos pudiera tener ligas en Cuajimalpa.
CENTAVITOS... Cuando todo indicaba que el TEDF ordenaría al PRI-DF reponer la elección de su dirigencia, a los magistrados los apretaron y cambiaron a una sentencia light para que sea la propia Comisión de Procesos Internos del tricolor la que decida, pero que se tome su tiempo porque no hay plazo. ¿De veras el TEDF necesitaba tanto tiempo para agachar la cabeza? Con razón Julio César Moreno lucía feliz el domingo a pesar de que no se iba a postular de delegado o diputado local; Los Chuchos le habían prometido la presidencia de la Cámara de Diputados, con lo que el famoso Nenuco supone que da un paso hacia la élite de Nueva Izquierda. Como dijera El Chavo: así pues sí.