La madre de todas las batallas

La lucha por dominar los territorios y por el control de la ALDF será terrible.

Adrián Rueda

Adrián Rueda

Capital político

A pesar de que los caciques del Club de Toby se han dedicado a planchar y planchar las listas de candidatos con Héctor Serrano, y de que el propio secretario de Gobierno del DF se ha reunido en privado con Jesús Zambrano varias veces para afinar el asunto, este fin de semana se verá la madre de todas las batallas en el PRD.

Lo que se vivió apenas con las candidaturas federales será un juego de niños comparado con lo que viene, por la sencilla razón de que los perredistas se juegan no sólo el control de la joya de la corona, sino su propia supervivencia: la capital del país.

Si bien en el reparto de las posiciones nacionales hubo perlas como el veto a Marcelo Ebrard y a René Bejarano, dos personajes que a pesar de haber estado torpedeando todo el tiempo a su partido querían una curul, lo que viene será de miedo.

La razón es my sencilla: los caciques locales no dejarán que la élite perredista quiera repartirse desde el CEN lo que, en los hechos, no es suyo, sino de los caciques chilangos.

Al ver que a escala nacional el partido se achica a gran velocidad, Los Chuchos tienen la clara intención de incrustarse en el DF, pero como nunca en su historia ese partido enfrentará la férrea oposición de propios y extraños.

Es decir, a la gente de Carlos Navarrete, Jesús Ortega y Zambrano no solamente le harán frente tribus opositoras como la IDN, Foro Nuevo Sol y la chiquillada, sino sus propios aliados de Nueva Izquierda.

Se sabe que hasta el momento se tiene prácticamente planchada la repartición en cuanto a las delegaciones para cada corriente; lo que está en el aire son las diputaciones locales y las federales que le corresponden al DF.

Ahí está el verdadero problema, pues la lucha por dominar los territorios y por el control de la Asamblea Legislativa del DF será terrible.

Como nunca antes algunos dirigentes de IDN-Chuchos locales y GDF quieren defender en conjunto la plaza en contra de una invasión nacional y parece que van en serio.

Por eso nadie les cree a los jefes cuando dicen que todo está a punto de turrón para un arreglo.

Nada más hay que ver, por ejemplo, cómo Jesús Valencia sigue empujando para que Dione Anguiano no sea su relevo en Iztapalapa o, en su defecto, le den a cambio al menos cuatro diputaciones.

O cómo todo el mundo se quiebra la cabeza para completar las ocho candidaturas delegacionales que, por ley, tienen que asignar a una mujer, lo cual seguramente se convertirá en una herramienta de golpeteo importante, pues nadie quiere pagar género.

Hasta el momento tienen decidido que en Benito Juárez, Iztapalapa, Cuauhtémoc, Xochimilco y Tláhuac vayan mujeres, pero faltan tres.

Lo más probable es que, como parte de los acuerdos con los integrantes del Club de Toby, Leonel Luna sorprenda y ponga probablemente a Lizbeth Rosas, pero seguirían faltando dos.

Ahí todo el mundo mira a Miguel Hidalgo con Amalia García y a Azcapotzalco con Laura Velázquez, pero eso eleva el número de diputaciones a pagar, lo cual hace que todo se convierta en un verdadero entuerto.

CENTAVITOS... Cómo estará de desprestigiada la política que la actriz María Rojo prefirió renunciar a su papel de Doña Lupe en una telenovela del Canal 2 para dedicarse de lleno a su candidatura en la Cuauhtémoc, a fin de evitar que la puedan acusar de inequidad por aparecer en la TV... Al estilo Cuauhtémoc Blanco, quien decidió adelantar su retiro del futbol para buscar la alcaldía de Cuernavaca, en el ocaso de su carrera deja todo por un hueso político. O de verdad tienen vocación de servicio o ambos buscan su retiro dorado... De mero trámite será el nombramiento del procurador ambiental del DF, pues desde hace varias semanas estaba decidido que Miguel Ángel Cancino fuera ratificado en el cargo y hoy rendirá una nueva protesta ante el pleno de la ALDF.

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