Descuido del PRD casi congela al DF
Quizá fue negligencia o a lo mejor mala fe, pero un descuido en la reunión plenaria de los diputados federales del PRD en Ixtapa estuvo a punto de dejar fuera de la agenda legislativa la principal bandera política de Miguel Ángel Mancera en la ciudad. Durante los ...
Quizá fue negligencia o a lo mejor mala fe, pero un descuido en la reunión plenaria de los diputados federales del PRD en Ixtapa estuvo a punto de dejar fuera de la agenda legislativa la principal bandera política de Miguel Ángel Mancera en la ciudad.
Durante los trabajos previos, realizados en Ixtapa por los amarillos con miras al siguiente periodo de sesiones, los legisladores revisaron que en su agenda estuvieran todos los temas firmados en el Pacto por México, incluido el de la reforma política del DF.
Por supuesto que ese tema, que es punta de lanza para la administración de Mancera, estaba enlistado, pero había un pequeñísimo error: ocupaba el último lugar en la lista y el PRD lo había agendado para discutirse… ¡hasta 2015, cuando la actual legislatura estuviera de salida!
Paradójicamente el que se dio cuenta fue José Ángel Ávila Pérez, secretario de Gobierno con Marcelo Ebrard, quien intervino para rescatar el proyecto mancerista, el cual al final fue ubicado como prioridad para discutirse el próximo periodo de sesiones.
Por eso el mismo lunes Mancera salió a revivir el tema y dijo que no quitará el dedo del renglón hasta que se concrete la tan ansiada reforma política, que es una de sus principales banderas.
Al parecer Ávila Pérez, criticado varias veces por quedarse dormido en las reuniones, ya superó el problema y esta vez se puso trucha para salvar a su partido, y de paso al jefe de Gobierno, del osote que hubiera sido dejar fuera de agenda la bandera perredista en la ciudad.
A ver si con ello Ávila obtiene un poco más de consideraciones de sus colegas de la fracción, que hasta el momento no han respetado su trayectoria que culminó la administración pasada como secretario de Gobierno del DF.
CENTAVITOS… El que se quedó silbando en la loma fue Miguel Ángel Vázquez, quien durante años fungió como representante del PRD en el Instituto Electoral del DF y que recién renunció con la promesa de que le darían un nuevo encargo en la Oficialía Mayor del gobierno capitalino. En lugar de Vázquez se quedó José Luis Santos, ex secretario particular de Martí Batres y quien apenas había sido adoptado por René Bejarano. Aunque todo pintaba bien, al final salió muy mal la jugada, pues a Miguel Ángel, cuyo mayor mérito había sido permanecer en plantón fuera del Reclusorio Sur todo el tiempo que el profesor de las ligas estuvo preso, al final no le cumplieron y está desempleado… Por otra parte, Santos, su relevo en el IEDF, demostró que no trae todas consigo para el encargo, ya que en la sesión del viernes pasado el consejero Mauricio Rodríguez denunció un recorte presupuestal ilegal al Instituto, lo que provocó que sus compañeros —excepto Martha Laura Almaraz— amenazaran con interponer una controversia constitucional ante la Corte en contra del gobierno capitalino por haberles mochado el presupuesto aprobado originalmente por la Asamblea Legislativa. Mientras todo eso ocurría y los representantes de los partidos de oposición alentaban también la idea, el nuevo representante del PRD no atinó a decir ni pío… Vaya, luego de tantos golpes al GDF por el predialazo denunciado por el PAN, al fin alguien subió a defender al gobierno y ese fue el diputado Víctor Hugo Lobo, quien, con peras y manzanas, explicó a los panistas que se recalculó el impuesto predial en algunos inmuebles debido a que se actualizaron sus datos, que en su mayoría no correspondían a la realidad. Por ejemplo, algunos predios declarados como vivienda unifamiliar se habían convertido en edificios de hasta seis pisos u otros que habían sido registrados con determinado número de metros en realidad resultaron mucho más grandes, porque el costo no podría ser igual. Qué les costaba a los perredistas explicar desde antes esto y evitarle golpes a su jefe de Gobierno.
