Tratando de explicar lo que sucedió el 1 de julio

- El voto de castigo no es contra el desempeño observado en la presente administración, sino contra el desempeño esperado o prometido.

Las últimas dos semanas comenté sobre algunos factores estructurales que pueden determinar la estabilidad o inestabilidad de los países. Es decir, hay condiciones que, mientras se mantienen los regímenes, prevalecen, pero al cambiar hacen que se rompa el equilibrio.

Primero expuse dos casos en los que al salir de la ruta del crecimiento económico la población decidió cambiar a los gobernantes: España e Indonesia.

En segundo lugar expuse el caso de tres países en los que existen factores que la población tolera porque la economía se ha venido desarrollando de una manera muy favorable: China, Singapur y Arabia Saudita. Sin embargo, se puede prever que en el momento en que la economía pare su crecimiento puede haber cambios.

Qué sucede si aplicamos esta línea argumental a los resultados de la elección del 1 de julio en México. La población rompió el equilibrio político y decidió no volver a tener al PAN en la Presidencia de la República. Se optó por el regreso del PRI a Los Pinos.

Cuando uno revisa los argumentos de la candidata, de funcionarios del gobierno y de simpatizantes del PAN, parecen contundentes los buenos resultados del manejo económico de los últimos 12 años.

Existen muchos indicadores que utilizan como que la inflación promedio anual de los últimos 12 años ha sido significativamente menor a la de los sexenios anteriores. En términos de tasas de interés, la comparación es exactamente la misma.

Cuando uno pasa al terreno del crecimiento económico, el dato promedio observado durante este sexenio es bueno. En materia laboral, aunque la creación de empleo no ha sido la que se anunció en las campañas electorales correspondientes, sí ha sido bastante aceptable.

En materia de responsabilidad fiscal, el manejo de las finanzas públicas ha sido adecuado y el nivel de endeudamiento del gobierno federal es muy razonable.

Por otra parte, en materia de bienestar de las familias mexicanas, el censo de 2010 da una serie de datos que llevan a concluir que en los últimos años ha existido una mejora en el nivel de bienestar de la población.

Ejemplos son el aumento en el porcentaje de viviendas con piso firme, con energía eléctrica y con acceso a la red de agua potable. También en el equipamiento de los hogares hay una mejora importante.

Pero a pesar de todos estos logros el PAN quedó en tercer lugar, lo que refleja falta de apoyo a su gestión.

Las explicaciones son muchas, desde que no se apoyó a la candidata, que no era buena candidata o que no se supieron explicar los logros. Esta última me molesta porque implica que la gente no entiende.

Todos estos argumentos subestiman a la población que les dio la Presidencia y que ahora optó por el cambio. Pero, qué puede haber detrás de este cambio en preferencias electorales y de régimen, que es una situación similar a la de los países europeos que están en crisis.

A mi parecer, claramente no es el desempeño observado de la economía. La población entiende muy bien los indicadores y reconoce que éste es un logro de las administraciones del PAN. Sin embargo, esto no cubría con sus expectativas del cambio.

Es decir, el voto de castigo no es contra el desempeño observado sino contra el desempeño esperado o prometido. Y este desempeño prometido está ligado al crecimiento sostenido a 7%, a la creación de los empleos que el país necesita, a la erradicación de la corrupción y a tener políticos diferentes, entre otras promesas.

Por desgracia todo esto no se logró. Y ahora por lo que se optó es por una agenda que en mucho es similar, pero con otro partido. A lo que se le apuesta es que el PRI sea un mejor ejecutor y dé mejores resultados. En conclusión, sí hay una explicación lógica congruente con lo que comenté las semanas anteriores.

*Director general del Fundef

guillermo.zamarripa@itam.mx

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