¿Y qué sigue?

- En Europa ha habido cambios de régimen en Francia, Inglaterra e Italia. Por ahora todos han sido suaves y sin que lleguen partidos radicales.

La semana pasada concluimos el análisis con una comparación de lo que sucedió en Indonesia hace 15 años con lo que está pasando en España.

Ambos países tuvieron un desarrollo y crecimiento de sus economías por un largo periodo de tiempo, con lo cual aumentó de manera significativa el nivel de bienestar de la población. La población veía con agrado la mejora, pero también aceptaban ciertos problemas.

En Indonesia los problemas eran la dictadura de Suharto, con la tremenda corrupción del régimen en favor de la familia gobernante. En el momento en que no hubo crecimiento económico hubo un cambio en el "pacto social" y la población no aceptó mantener a Suharto.

En España, de una manera más suave, sucedió lo mismo. Hace cuatro años la población estaba consciente de que seguía la mejora en el nivel de vida y se mantuvo con el régimen de Rodríguez Zapatero.

En el momento en que se manifestaron los desequilibrios económicos, a la gente ya no le pareció la administración de los socialistas y en las urnas optaron por dejar en el gobierno al partido de derecha.

El relato anterior nos refleja una característica de los sistemas de gobierno en los países. No hay un equilibrio único estable permanente. En todo esquema hay factores positivos y negativos, y depende del contexto lo que la población está dispuesta a aceptar. En el momento en que se rompe con el equilibrio implícito de gobernantes y gobernados, lo que sucede es un cambio en el régimen, como lo que pasó en Indonesia y en España.

La pregunta relevante en la situación actual de inestabilidad económica y bajo crecimiento en varias regiones del mundo es: ¿Qué tan abruptos serán los cambios? No lo sabemos con certeza, pero en buena medida dependen de las instituciones de cada país y de lo que se sacrifica por obtener algún beneficio.

En Europa ha habido cambios de régimen en Francia, Inglaterra e Italia. Por ahora todos han sido suaves y sin que lleguen al gobierno partidos con posiciones radicales. Pero hay otros países en que lo más probable es que no será así.

A continuación voy a presentar tres casos de países en los cuales hay un cierto "pacto social" que hoy se puede mantener y la población sacrifica aspectos importantes de sus libertades individuales.

Empecemos con uno de los países con mayor tasa de crecimiento económico durante los últimos 50 años. Ha demostrado que puede pasarse de pobre a rico en una generación: Singapur. Pero no hay competencia política. Se aprecia que la población está dispuesta a aceptar esta situación a cambio del bienestar económico.

Pasemos al caso de un país de Oriente Medio: Arabia Saudita. La renta petrolera hace que se tenga un nivel de PIB por individuo elevado y por el gasto de gobierno se procure un nivel de bienestar razonable a la población. Se ha logrado de manera razonable, a pesar del aumento en la población en los últimos 30 años. Por otra parte, la población ha aceptado un régimen de monarquía con excesos de sus gobernantes.

El tercer ejemplo es China, que ha tenido un crecimiento económico elevado durante los últimos 30 años sacando a millones de personas de la pobreza extrema, pero que mantiene un régimen con pocas libertades (por ejemplo, políticas).

¿Qué sucederá cuando cambien las condiciones? Escenarios para Singapur y China de bajo crecimiento económico y de baja renta petrolera para Arabia Saudita. Muy probablemente habrá presiones al régimen, pero lo inestable dependerá de la situación interna de cada país.

Lo deseable es que las condiciones de países con características similares a la de los tres países no cambien en el mediano plazo para no agravar la situación económica mundial.

*Director general del FUNDEF

guillermo.zamarripa@itam.mx

Temas: