G20 en México

Lo que realmente fue relevante: discutir sobre la coyuntura económica de los días previos a la reunión y su posible solución en Europa.

Esta semana fue la reunión de líderes del G20 en Los Cabos. Hay muchas implicaciones y ángulos que se pueden analizar sobre este evento. Les presento tres.

Empecemos por la más simple: México, durante 2012, tiene la Presidencia del G20. Este evento es una muestra de que el presidente Calderón ha sido muy activo y es reconocido en el ámbito internacional. Foros como éstos se ganan con trabajo, no se rifan.

Otro evento de mucha relevancia que se realizó en nuestro país hace menos de dos años es la Cumbre de Cambio Climático de Cancún.

Esta realidad de reconocimiento y liderazgo de México contrasta con la que plasman los candidatos que insisten en que México ya no es un actor global. Cito dos frases del libro del candidato del PRI: “Hoy, al contrario, la comunidad internacional nos mira con desconcierto y preocupación.” La segunda es “asumir un rol más proactivo en el escenario internacional, que envíe claras señales de responsabilidad y liderazgo.”

En una campaña la descalificación de los logros del gobierno en turno nutre la polémica. Esto explica las frases anteriores. Sin embargo, creo que a quien resulte electo no le será fácil superar los logros de este sexenio en esta área.

Vayamos al comunicado de prensa que refleja lo que supuestamente hablaron. Es muy extenso, de más de diez cuartillas. Los grandes temas que cubre en sus secciones son: apoyo a la estabilización económica y la recuperación global, empleo y protección social, comercio, fortalecimiento de la arquitectura financiera internacional, reformas al sector financiero y fomento de la inclusión financiera, mejoramiento de la seguridad alimentaria y soluciones a la volatilidad de precios de las materias primas, respuestas ante los retos del desarrollo, promoción de la prosperidad perdurable mediante el crecimiento verde incluyente e intensificación de la lucha contra la corrupción.

Sorprende la cantidad de temas que cubrieron con tanta profundidad ¡en tan sólo dos días!

Es claro que el comunicado no refleja la discusión, es una carta de buenas intenciones y que de alguna manera presenta una agenda general avalada por los presentes.

El comunicado está lleno de frases ambiguas, sin un compromiso claro, para que todos los participantes se sientan cómodos. Creo que genera una percepción de que hay mayor consenso del real.

Ejemplos de frases son: “Es también bienvenido el compromiso de China de permitir que las fuerzas de mercado jueguen un mayor papel en la determinación de los movimientos del renminbi”; “es fundamental para todos nuestros países crear empleo y reducir el desempleo, particularmente entre nuestros jóvenes”; o “estamos comprometidos firmemente con el libre comercio y la inversión”.

Son sólo algunas frases, que su incorporación es por diferentes motivos. Burocracias de distintos países interesadas en el respaldo de los líderes. Otras que tratan de reflejar un compromiso donde es dudoso que exista. Y otras, simplemente buenas intenciones.

Por último, lo que realmente fue relevante: discutir sobre la coyuntura económica de los días previos a la reunión y su posible solución: Europa, en particular Grecia y España.

Sobre el primer país, los resultados de las elecciones del domingo pasado dan un respiro, pero queda la duda de si podrán seguir el plan de reformas para mantenerse en el euro. Es decir, la duda se mantiene sobre lo que pasará con Grecia.

Por lo que respecta a España, están los problemas de la banca y el desempleo, entre otros. Los mercados están nerviosos y muestra de ellos es el rendimiento superior al 7% de los bonos de diez años.

Es decir, el tema de la crisis financiera global que dio origen a las reuniones de líderes del G20 sigue latente y sin resolverse. Nuevamente, pasó otra reunión sin generar la confianza de los mercados de que en esta ocasión hay consensos y liderazgos que solucionarán la problemática.

*Director general del Fundef

guillermo.zamarripa@itam.com

Temas: