Tensión en Europa amenaza a las economías mexicana y mundial
- EU reportó la semana pasada que las empresas están reduciendo sus pedidos de computadoras, maquinaria, aeronaves y otros bienes duraderos.
España y Grecia concentran las principales preocupaciones europeas por el efecto de contagio que puedan tener. España, porque hay temor por la extrema debilidad de su sistema financiero; Grecia, porque aún puede verse obligada a abandonar la Zona Euro con todas las implicaciones que acarrea, y también porque no hay certidumbre de que los griegos quieran sujetarse a las obligaciones que les requiere la Comunidad Europea, liderada por Alemania.
Ya hemos vivido el efecto cambiario que esa evolución nos acarreó en las últimas fechas, con inestabilidad y depreciación cambiaria en México, y hemos experimentado una creciente debilidad de nuestro sector industrial, que en producción y contratación de empleos fue cayendo trimestre tras trimestre a lo largo del año pasado.
De ser correcta la apreciación del gobernador del Banco de México de que el peso se ha depreciado demasiado por la inusitada demanda de divisas recientemente, el efecto negativo para los importadores se verá compensado por lo atractivo que los productos mexicanos serán para los importadores internacionales.
Pero el hecho sigue siendo el costo que ha implicado la política mexicana de propiciar una reserva internacional tan alta; por un lado, porque esos dólares, invertidos en el exterior a tasas tan bajas, contrastan con las tasas altas que ofrecemos a los inversionistas para que traigan sus dólares a México. Qué bueno que el Banco de México no está en el negocio para ganar dinero, porque con esos costos tan altos y esos ingresos tan bajos ya hubiera quebrado.
Como si fuera poco, esas reservas no son sino capitales golondrinos que al primer signo de dificultad, o que no les salgan bien las cuentas, veremos lo que es depender de esos capitales voladores como la base de nuestras reservas internacionales.
Signos negativos en el horizonte internacional.
Para colmo de males, estamos viendo nuevas señales mundiales que apuntan a malos resultados.
Estados Unidos reportó la semana pasada que las empresas están reduciendo sus pedidos de computadoras, maquinaria, aeronaves y otros bienes duraderos. Todo esto es indicador del ánimo empresarial y refleja los sentimientos también pesimistas de Europa, China, India, Sudáfrica y Brasil, entre las principales. Adicionalmente, el índice MSCI World, que da seguimiento a los mercados de todo el mundo, ha caído en más de nueve por ciento desde mediados de marzo y, por su parte, los precios de crudo de petróleo cayeron 15 por ciento en mayo.
Luego, David Resler, economista de Nomura Securities, dijo recientemente que los peligros de la desaceleración en Europa están afectando a la economía global, y el Banco Central de Brasil añade que su economía se contrajo en cada uno de los tres primeros meses de 2012, y en Sudáfrica la minería se está viendo afectada conforme disminuye la demanda de materias primas en el mundo.
Finalmente, para malas noticias, las proyecciones que hace el premio Nobel de Economía, Paul Krugman, en un reciente artículo titulado Eurodammerung, advierte que en cuestión de meses habrá una ruptura total en Europa que iniciará con la salida de Grecia de la Zona Euro probablemente en junio y ve posible el fin de la Zona Euro en unos meses más si Alemania no acepta una drástica revisión de la estrategia contra la crisis.
Krugman cree que una vez que se dé el abandono del euro por Grecia, los bancos españoles e italianos, muy debilitados ambos, experimentarán enormes retiradas de dinero, que sólo con medidas de emergencia podrán atenuar sus efectos... y ahí, sólo temporalmente y con dificultad.
*Presidente Nacional del Colegio
Nacional de Economistas
@acanovelez
