Algunos aspectos estructurales del sector de afores
- El éxito de la política pública de salud ha puesto presión a las finanzas de las economías y causado problemas políticos.
Esta semana asistí al Seminario Internacional FIAP 2012 que organizó la Amafore, que coincide con los 15 años del nuevo esquema de pensiones en el país. Hubo presentaciones interesantes y por eso decidí dedicar este espacio al sector de Afores.
En México la reforma para pasar de un esquema de beneficio definido a uno de contribución definida fue muy buena porque solucionó un problema de finanzas públicas. Además ha tenido aspectos colaterales positivos como el permitir que los trabajadores accedan a portafolios de inversión con buen rendimiento y el desarrollo de los mercados locales de deuda.
En cuanto a temas estructurales del sector, hay un factor que es común para todos los países: el aumento en la esperanza de vida de la población.
La buena noticia de una mayor longevidad de la población implica que el tiempo que debe vivir con la pensión es mayor. Esto aplica cuando la pensión la paga el Estado o cuando se paga con ahorro.
Las edades de jubilación que se definieron hace seis o siete décadas consideraban que el tiempo de pago de la pensión era por un periodo mucho menor. Quienes vivía más de 75 años eran minoría; hoy es el promedio. Es decir, el éxito de la política pública de salud ha puesto presión a las finanzas de las economías y ha causado problemas políticos. ¡Vaya que es un gran ejemplo de un efecto no esperado!
El consenso de los ponentes fue que los esquemas de beneficio definido no son sostenibles como están. De hecho muchos de los países que hoy tienen problemas financieros, como Grecia e Italia, tienen esquemas de este tipo. En todos estos casos el pasivo laboral no se refleja en las cuentas públicas, es decir, el nivel de deuda pública real es mucho mayor.
Pasando a comentar sobre los esquemas de contribución definida, el pago de la pensión está en función de dos variables: aportación y rentabilidad de la inversión. A su vez la aportación depende del salario, del porcentaje de aportación y del tiempo que cotiza.
El tiempo de cotización está vinculado con el tiempo que el trabajador permanece en el sector formal y el que permanece en el informal. Para las economías de la región este es un tema muy relevante, ya que la población de menores ingresos tienen mucha movilidad entre ambos sectores.
Es muy claro qué variables se deben modificar para mejorar la pensión. El tener mejores salarios no es un tema que se resuelva por decreto. El aumentar el porcentaje de la aportación y la informalidad son temas estructurales de la economía.
Los actores políticos deben tener claro que modificar las variables mencionadas está fuera del ámbito de las autoridades e intermediarios del sector pensiones.
En México existe una pensión mínima garantizada que apoya a los trabajadores que ganan hasta tres salarios mínimos. Cuando la gente complete el tiempo mínimo de cotización tendrán tasas de remplazo muy aceptables.
El problema principal es para los trabajadores que ganan entre cuatro y 10 salarios mínimos. En estos casos las tasas de reemplazo son bajas. El mayor reto es cómo se puede mejorar a este segmento de la población. El esquema de pensión universal que están proponiendo no les va a ayudar.
Hay otros aspectos importantes como la actitud de los jóvenes ante el retiro. No hacen una planeación de largo plazo para mejorar la pensión. El costo de menor consumo hoy y el beneficio a largo plazo no lo valoran bien. También existen comportamientos al invertir, como la aversión a perder y la ansiedad.
En resumen, el tema es muy relevante y complejo con asuntos que van desde aspectos estructurales de la economía hasta la educación financiera.
*Director general del FUNDEF
